20 abr 2010

La antigua Plaza del Callao

La Plaza del Callao, tan transitada hoy en día por quienes se acercan a ella desde la calle de Preciados, del Carmen o Gran Vía, fue en sus tiempos muy distinta a como hoy la conocemos.

Los monjes de San Martín
El Rey Alfonso VI de Castilla, conquistador de Madrid en 1083, concedió a los monjes de San Martín el privilegio de poblar esta zona madrileña que, según relatos, comprendía un arrabal poblado por cristianos antes de la conquista, cuya presencia toleraban los árabes con la condición de que vivieran fuera del recinto amurallado.

El privilegio de los monjes fue ratificado por Alfonso VIII (nieto de Alfonso VI) en 1126.
El Monasterio de San Martín estaba ubicado en la Plaza de las Descalzas, en terrenos que luego ocupó la Iglesia de San Martín y donde hoy se levanta la que fuera casa del Monte de Piedad (Caja Madrid).

Las eras donde los monjes aventaban el trigo recogido en las huertas y campos colindantes con el Monasterio, estaban ubicadas en la calle del Horno de la Mata (hoy calle Tolosa).

La Plaza del Callao y la mayoría de las calles contiguas estuvieron dentro del Vicus Sancti Martini, que durante mucho tiempo fue llamado Arrabal de San Martín o El arrabal.

Según la tradición, se cuenta que los monjes y el clero de la sacramental de la parroquia evitaron en los primeros años del siglo XIII que Doña Berenguela y su hijo, Fernando III (San Fernando), cayesen en manos de Alvaro de Lara y sus hombres, quienes disputaban a Fernando los derechos a la corona de Castilla.
Hubo una gran resistencia y murieron muchos monjes, pero las campanas del monasterio dieron toques a rebato, recibiendo auxilio del Alcalde de la Villa y otros caballeros y hombres de arma, que ganaron la contienda.

En recuerdo al suceso se levantó una cruz de piedra en el lugar de la refriega. En cada aniversario los monjes en procesión iban hasta la cruz y allí oraban en memoria de sus compañeros.

Al pie de la cruz estaba esculpida la siguiente leyenda:

"Aquí murieron algunos de nuestros monjes y varios domésticos de este priorato con muchos hermanos de la Cofradía del Santísimo Sacramento, en defensa de la señora reina Berenguela y de su hijo el Rey San Fernando librando los de la fracción de los Lara que los tenían rodeados a sus altezas en la Ermita Real"

A finales del Siglo XIII el "arrabal de San Martín" fue incluido dentro de la cerca (1), desapareciendo la cruz de piedra. Fue sustituida esta por una de madera a la que acudían en procesión cada año los tiempos de Fernando VII, luego se perdió la tradición.


Calle del Postigo de San Martín
(1) La cerca a que nos referimos iba por entre las calles de Jacometrezo y Preciados, abriéndose un postigo para facilitar la salida al campo.
El postigo estaba ubicado aproximadamente frente al Palacio de la Prensa, en lo que hoy es la Plaza del Callao.

Vecinos de esta calle
El tiempo y las reformas han sepultado en el recuerdo las casas de otros tiempos que ya no existen. Otras sí que están y rememoran aquel Madrid de épocas lejanas. Pero los que se han perdido, afortunadamente no del todo, son los vecinos de esta calle del Postigo de San Martín.
Su recuerdo queda reflejado en los documentos que conserva la Biblioteca Nacional de España.
No podemos ponerles cara pero sí sabemos sus nombres y profesión.
  • D. Pedro Bonifacio Gorrón de Cisneros, Postigo de San Martín nº 2 - Agente Fiscal de Nueva España y Secretario de la Real Academia de Derecho Patrio (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1796)
  • D. Santiago Fernández de la Reguera, Postigo de San Martín nº 25 - Agente del Número de Indias con Real título de S. M. (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1796)
  • D. Juan Antonio Cuerbo, Postigo de San Martín nº 24 - Teniente de Arquitecto y Fontanero mayor (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1830)
  • D. Francisco Javier Lopez Isidro, Postigo de San Martín nº 23 - Abogado de los Reales Consejos y del M. I. Colegio de Madrid (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1830)
  • D. Pedro Perez Llanos, Postigo de San Martín nº 18 - Escribano Incorporado en el Colegio de Madrid (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1830)
  • D. José Cafranga, Postigo de San Martín s/n - Secretario de Cámara de Gracia y Justicia, Real Patronato de Castilla (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1831)
  • Ilmo. Sr. D. José Gonzalez Maldonado, Postigo de San Martín nº 24 - Secretario del Real Patronato de Aragón (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1831)
Y así podríamos continuar citando nombres hasta llegar al de D. Francisco Pi y Margall, que tuvo su primer domicilio en esta calle.


Nacimiento de la Plaza del Callao
La plaza nace en el año 1886. Hasta ese año el espacio de la plaza estaba ocupado por varios inmuebles de la calle Preciados y del Carmen.
Al reformarse las calles de Postigo de San Martín, Preciados y del Carmen, se creó la Plaza del Callao.

La fotografía inferior muestra la plaza en 1910, antes de acometerse las obras del primer tramo de la Gran Vía.
Es bien visible la cúpula y tejados del edifico que linda con el Cine Callao.





















La 'Guía de Litigantes y Pretendientes' del año 1842 habla de la delimitación de los barrios, que así estaba:


Recordar aquel Madrid es apasionante, y más la historia de nuestra Gran Vía, que fue llevándose a su paso calles y casas, camino al desarrollo de una ciudad moderna.


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La hija de Miguel de Cervantes en la Red de San Luis

Aunque parezca una anécdota, en verdad doña Isabel de Cervantes Saavedra, hija legítima del autor del Quijote, vivió en la antigua Red de San Luis.

Así queda reflejado en la "Escritura de las Capitulaciones celebradas para el Matrimonio de Doña Isabel de Cervantes Saavedra...". (ver documento)

El documento, encontrado en 1853 a raíz de un pleito, está fechado en Madrid el 28 de agosto de 1608, y en él se aportan datos sobre el lugar de residencia de la hija de Cervantes y de la hija de esta, Isabel Sanz de Saavedra (1607-1622), fruto de su primer matrimonio con D. Diego Sanz. 

Isabel de Cervantes Saavedra se casará con el escribano Real D. Luis de Molina en la fecha mencionada. Molina fallecerá el 23 de enero de 1632 dejando a su esposa en testamento una casa de la calle del León esquina con la de Franco. 
En esta casa fallecerá en 1616 Miguel de Cervantes Saavedra.

El capitán Juan de Urbina, secretario de Cervantes y del Príncipe Filiberto de Saboya, donará a Isabel Sanz de Saavedra una finca ubicada en la Red de San Luis, frente a la calle de los Jardines y lindera a las casas de Juan García. 
La niña será heredera de esta casa, y a su muerte, contando tan sólo catorce o quince años, el bien pasará a su madre, Isabel de Cervantes Saavedra, a su padrastro, Luis de Molina, y a su abuelo, Miguel de Cervantes Saavedra.

Muerta la niña, Juan de Urbina reclamará la finca, sin embargo este pleito no se llevará a cabo.

La casa de la Red de San Luis
Existen documentos que hacen referencia a la finca que ocupó la hija de Miguel de Cervantes.
Se sabe que al menos vivirá en esta casa entre 1607 y 1632.

Así lo dejará registrado Octavio de Toledo:

< (Al fol. 178 vuelto de este vol. ms. que se conserva el Est. 2, nº 303, se halla el asiento siguiente:)
< Un casa de Luis de Molina sc.no y de D.ª Isabel de Saabedra su muger: tassada en 48 ducados se subió a 55 ducados.> (Esta casa es el núm. 18 de la manzana 343 de la Planimetría de Madrid.)>>


A este asiento le precede:


Según la Planimetría de Madrid, la casa de Isabel de Cervantes Saavedra estaba ubicada en el nº 18 de la manzana 343 (marcado en el plano con un círculo)


Se decía en su momento que Isabel de Cervantes Saavedra había ingresado en el Monasterio Trinitario Descalzo. Si acaso podemos decir que de estar enterradas ella y su hija en el Monasterio, será como seglares y bajo su voluntad expresada, no como religiosas.
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17 abr 2010

La vida en la antigua Red de San Luis

Relacionamos la Red de San Luis con aquel templete, obra de Antonio Palacio, que conducía a la estación del Metropolitano. 
Zona de Madrid donde confluían cinco calles, la de Fuencarral, Hortaleza, Montera, Jacometrezo y Caballero de Gracia, y lugar donde desde muy antiguo se encontraba una monumental fuente de agua potable, que más tarde sería sustituída por la de los Galápagos.
Debido a la gran circulación de carruajes y peatones, y el inconveniente que creaba, la fuente será trasladada al Parque de El Retiro en 1879.


Estuvo ubicado en la Red de San Luis el enorme torreón metálico de Unión Radio y Compañía  Telefónica, desde donde se distribuían las diferentes líneas, bien por vía aérea o por los cables de Telefónica.



Digamos que de la historia antigua de esta red, lo que hemos contado es lo más moderno.

La vida en la antigua Red de San Luis
Se dice que en la Red de San Luis todos los días se recogían cadáveres que quedaban abandonados por sus matadores, bien en lucha caballeresca, bien a traición por puñalada de navaja albaceteña.


Algunos cronistas madrileños aseguran que era una especie de redil donde desde muy antiguo un pastor encerraba allí sus ovejas y cabras.
Dicen también que allí se metían los panaderos de la Villa y algunos carniceros para evitar el hurto de panes y carnes en los revuelos que se montaban por los discursos sagrados que desde un púlpito de madera lanzaba un fraile Premostatense.

También se dice que el significado de su nombre viene de las innumerables redes que los vendedores de bufandas, mantas, trajes y demás prendas, colocaban sobre ellas para evitar el robo.

A través de los anuncios del Diario Noticioso Universal podemos hacernos una idea de la vida madrileña en torno a la Red de San Luis. Así, en el año 1760, nos cuenta:


En la búsqueda de información hemos encontrado una variada lista de anuncios de este tipo. Resulta curioso ver la cantidad de cosas que se perdían en aquella zona, lo que puede apuntar a reclamos falsos con la intención de promocionar los negocios y profesiones de la zona.


De este aviso se desprende que había un Mesón llamado 'de la Gallega' y frente a él una Taberna.
Así hemos adivinado muchos datos sobre la Red de San Luis desde mediados del siglo XVIII hasta principios del siglo XIX.

1760
Había un Maestro Sastre, llamado Francisco España, que vivía en el cuarto segunda de una casa, junto a la del Ebanista, y frente a la Carnicería.
Vivía en la Red de San Luis el Párroco Sacristán de los Escoceses.

1761
Había una Vidriería junto al Cuartel de Inválidos, y encima de ella un sugeto que anunciaba:


1764
Estos anuncios nos dicen que había una Botica y una pulcra Calcetera


1765
Un aviso nos dice que allí vivía el Sr. D. Juan Nobales, Regidor de la Villa de Madrid.


1772


1786


1799
También había una administración de lotería.



1806



Y así podríamos seguir, adivinando el ambiente madrileño de aquellos tiempos y que el siglo XX fue desmantelando para dar paso a la modernidad.

De todos aquellos comercios y esos nombres que hoy tienen su pequeño protagonismo en este blog, hay uno que merece más que unas líneas, Isabel de Cervantes y Saavedra.

La hija de Miguel de Cervantes en la Red de San Luis

11 abr 2010

Carlos Velasco y Peinado, precursor de la Gran Vía

Muchos nombres se han dicho durante nuestro recorrido, todos de gran relevancia.
De todos ellos, el de Carlos Velasco y Peinado adquiere fundamental importancia por ser el precursor del "Proyecto de prolongación de la calle Preciados".

La imagen inferior muestra la calle de Alcalá a principios del siglo XX. Aún no estaba construído el edificio Metrópolis (1906) y es visible el callejón que se adentraba al enjambre de callejuelas.


Antecedentes
El proyecto de ensanche de Madrid diseñado en 1860 por los arquitectos Carlos María de Castro y Carlos Ibáñez de Ibero, albergaba la necesidad de una vía que uniese el noroeste con el centro de Madrid, y que facilitara el tránsito por las callejuelas hasta dicho centro.

José María de Castro era Inspector de primera clase de Caminos, Canales y Puertos, y Presidente de la Junta Consultiva del Ministerio de Fomento. Se jubiló en 1881.

En la última mitad del siglo XIX se realizarán en Madrid grandes reformas, entre ellas la de la Puerta del Sol y la posterior prolongación de la calle de Preciados hasta la Plaza del Callao.

En 1862 la Junta Consultiva de Política y Ornato del Ayuntamiento elaborará un proyecto para prolongar la calle Preciados hasta la Plaza de San Marcial (Plaza de España).

Carlos Velasco y Peinado, precursor de la Gran Vía
En 1867 recibirá el título de Arquitecto D. Carlos Velasco y Peinado, según reza en esta noticia de la Revista de Bellas Artes e Histórico-arqueológica del 8 de diciembre de ese año.


El 3 de marzo de 1868 será aprobado el Proyecto de prolongación de la calle Preciados que encargára el Ayuntamiento al flamante arquitecto Velasco y Peinado.
Dicho proyecto, el primitivo, y sobre el cual hicieran futuras rectificaciones los arquitectos Sallaberry y Octavio, hubiese mostrado una Gran Vía distinta a la que hoy conocemos.

Así era aquel proyecto:

Alineación:
El proyecto Velasco es de alineación recta con una longitud de 1.201 metros, desde la calle de Alcalá hasta la Plaza de las Capuchinas (hoy Plaza del conde de Toreno), quebrando en un ángulo no mayor de 175º en la gran plaza formada a su encuentro con la calle de la Corredera.
Desde la Plaza de las Capuchinas, formando una gran plaza y describiendo una gran curva de desarrollo, vuelve formando un ángulo no mayor de 125º, para desembocar en la Plaza de San Marcial (Plaza de España) con otra gran plaza circular.

Rasante:
Desde la calle de Alcalá hasta la de Fuencarral, 3 metros 5 centímetros por 100.
Desde la calle de Fuencarral hasta la de Pizarro, 1 metro 40 centímetros por 100.
Desde la calle de Pizarro hasta la Plaza de San Marcial, 4 metros 40 centímetros por 100.

Latitudes:
Un ancho uniforme de 25 metros en toda la longitud y cuatro grandes plaza normales al trazado de la vía.

Las aceras serán de asfalto, de un ancho de 5 metros cada una y con filas de árboles.
El ancho de la vía será de 15 metros, con una franja central de 5 metros adoquinada con adoquín de basalto para el tránsito de carruajes pesados, y dos laterales de 5 metros cada una pavimentadas con asfalto.
El alumbrado estará compuesto de una doble fila de farolas triples y una fila de columnas centrales.

Basándonos en esta descripción, y sin haber conseguido el plano original, ilustramos el proyecto de Velasco y Peinado con un vídeo. Sabrán disculpar nuestra osadía, puesto que no somos arquitectos y nos basamos en escritos.


Obras de Velasco y Peinado
Madrid guarda un importante patrimonio de edificios entre los que se encuentran algunos proyectados  por este arquitecto. Son obras de gran calidad arquitectónica.

Iglesia de San Fermín de los Navarros
El proyecto, que se eligió entre cinco presentados a concurso restringido, lo redactaron los arquitectos Eugenio Jiménez y Carlos Velasco y Peinado, quien falleció al poco tiempo de iniciarse las obras. Durante la construcción Jiménez realizó algunos cambios sobre el proyecto original, al que se concedió licencia de tramitación abreviada "por ser construcción de importancia". Fue inaugurado el conjunto en julio de 1890. Su exterior está en relación con el mudéjar toledano pero su interior es neogótico. El proyecto del retablo es del arquitecto José Yarnoz. (Fuente: esMadrid.com - Patrimonio Histórico)



Edificio de la calle Génova, 1 (Plaza de Alonso Martínez)


Teatro Lara
Fue construido entre 1879 y 1880 por el arquitecto Carlos Velasco y Peinado.


El teatro se construyó en los bajos de una casa propiedad del promotor de teatro Cándido Lara, por ese motivo se llamó Teatro de Lara. El teatro se inauguró en 1880 con la representación de dos comedias: Un novio a pedir de boca (de Manuel Bretón de los Herreros) y La ocasión la pintan calva (de Vital Aza y Miguel Ramos Carrión). El interior del teatro tiene un patio de butacas, dos pisos de placos y un anfiteatro, destacan los frescos del techo pintados por el artista Contreras.
En 1916, el arquitecto Pedro Mathet y Rodríguez lo reformó, quien retocó la fachada dotándola de un tono modernista.

Instituto Libre de Enseñanza
El proyecto fue realizado por Velasco y Peinado en 1881.


Lamentablemente, como tantos otros proyectos avanzados en España, este primero de un edificio escolar conforme a los principios de la Institución Libre de Enseñanza no prosperó. Los trabajos de construcción, comenzados el 2 de mayo de 1882, pronto quedaron detenidos por falta de fondos. Años después, siguiendo muy de cerca el proyecto primitivo, Velázquez Bosco construiría el original edificio que ha llegado a nuestros días como sede del CESEDÉN. (Fuente: http://www.flickr.com/photos/99737328@N00/681907463)


Carlos Velasco y Peinado fallecerá el 6 de mayo de 1888 sin ver el nacimiento de la Gran Vía.
El Diario Oficial de Avisos de Madrid de mayo de 1888 publicará esta esquela:


Será su hijo, Carlos Velasco Peyronnet, quien defenderá el proyecto primitivo ante el Gobierno de S. M. en 1904, analizando las desventajas de la modificación realizada por Sallaberry y Octavio. (ver documento)

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10 abr 2010

La Avenida de José Antonio

La Gran Vía madrileña fue bautizada con el nombre de José Antonio, en homenaje a D. José Antonio Primo de Rivera (24 de abril de 1903 - 20 de noviembre de 1936).

La España dividida y la actuación de los diferentes grupos políticos y sindicalistas tuvieron un desenlace fatal para este político; como lo tuvo también para el pueblo español en los acontecimientos futuros... la Guerra Civil.


La información publicada y por publicar en este blog se aleja de ideas políticas. Aquí se mezcla la monarquía, y sus variopintos gobiernos, con la República y la posterior historia española centralizada en Madrid. Por eso hoy hablamos del fundador de Falange Española como político y por haber llevado la Gran Vía su nombre durante muchas décadas.


24 de abril de 1939
Esta es la fecha en que, una vez finalizada la Guerra Civil y haciéndose victorioso el franquismo con su entrada en Madrid, la vía pasa a llamarse Avenida de José Antonio en homenaje al fundador de Falange Española. Mismo nombre recibirá la estación de Metro.

Como ocurriese en su momento con la de Conde de Peñalver, Pi y Margall, Eduardo Dato, etc., el pueblo madrileño la seguirá llamando Gran Vía.

La Gran Vía en tiempos de Franco 

La Gran Vía a finales de los años 30. En la postal puede verse el nombre de la vía. Destacan las farolas, utilizadas en este segundo tramo que, como en el primer tramo, acabarán por desaparecer.



La fotografía, del año 1940, muestra la comitiva de la llegada del embajador de Alemania en España.



Las fotografías inferiores corresponden a postales de finales de la década de los 50, con la típica intersección con la calle de Alcalá.





La Gran Vía irá adquiriendo fama internacional y por ella pasarán grandes figuras de la cultura y el cine. El bar Chicote será lugar de reunión de grandes personalidades, pero esa es otra historia que también forma parte de este recorrido.


Carlos Velasco y Peinado, precursor de la Gran Vía

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6 abr 2010

La Gran Vía y la Guerra Civil

Ya conocemos los nombres de la Gran Vía en sus diferentes tramos. La avenida B o de conde de Peñalver, la avenida del Boulevard o de Pi y Margall y la avenida A o de Eduardo Dato.

Durante la guerra civil, y hasta la entrada de las tropas franquistas, la Gran Vía tuvo diversos nombres; unos impuestos por el gobierno y otros nacidos de la ocurrencia popular.

Avenida de Rusia
Durante el comienzo de la Guerra Civil, los dos primeros tramos de la Gran Vía (Conde de Peñalver y Pi y Margall) serían conocidos como Avenida de Rusia.
Los periódicos del año 1937 dan cuenta de este hecho, que podemos apreciar en las imágenes inferiores.








En la imagen inferior el Café Kutz (Gran Vía, 16), en una fotografía tomada en 1937 para la revista 'Estampa', del 18 de septiembre de 1937.



Avenida de la Unión Soviética
A primera hora de la tarde del domingo 7 de noviembre de 1937 se decubrirá una lápida que da el nombre de Avenida de la Unión Soviética a la Gran Vía madrileña (Conde de Peñalver).
El acto conmemoraba el primer aniversario de la defensa de Madrid y homenaje al pueblo ruso por su apoyo.





La ocurrencia popular: 
"Avenida de los obuses".
Durante la guerra la Gran Vía fue bombardeada en muchas ocasiones, los obuses caían sin cesar, lo que le propició el mote de "Avenida de los obuses".

En las fotografías dos imágenes del estado de algunos edificios y comercios de la Gran Vía.




"Avenida del quince y medio".
El principal objetivo de las tropas franquistas será el tramo de la antigüa Avenida del Bulevard, donde se encuentra el edificio de Telefónica.
El edificio era utilizado por el ejército republicano como observatorio militar, y a sus plantas superiores apuntaban las tropas franquistas sus proyectiles, de ahí la referencia "del quince y medio".



Afortunadamente la Gran Vía quedó casi intacta a pesar de los grandes ataques recibidos.


La Gran Vía y la Guerra Civil en imágenes


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La Avenida de José Antonio

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