29 abr 2010

Automóviles por la Gran Vía - Primera parte

Antes de centrarnos en esta primera parte de 'Automóviles por la Gran Vía', haremos una pequeña introducción.
En general, la circulación de transportes por Madrid era copiosa y variada. Tranvías, carros, coches a caballo y los vetustos automóviles de finales del Siglo XIX atravesaban las calles madrileñas entre una maraña de peatones.
Las películas de la época muestran un verdadero caos de circulación que se masificará aún más con la llegada del Siglo XX y los nuevos y elegantes automóviles.

Será el conde de Peñalver quien comience a eliminar los carros que traían la carne desde el matadero y los remplazará por enormes y pesados camiones. En 1908 también dotará al cuerpo de bomberos de coches para el transporte de personal.


Y hablando de camiones, los había muy feos, como el Camión ligero Peugeot del Batallón de Carabineros nº 3. La fotografía es del año 1902.


En nuestro apartado 'Sociedad' dimos cuenta del viaje desde Madrid hasta Toledo realizado por la familia real y la aristocracia en 1905. Toda una odisea que podéis ver en este enlace.

Como siempre, la picaresca madrileña, hacía chistes de cualquier cosa. Los coches y la aristocracia no quedaban impunes. Así lo reflejaba el humor y la pluma de Marín y Benavente en la revista Madrid Cómico de 1898.




Si es que esto de los coches daba para mucho. Hasta para celebrar la boda de Alfonso XIII se formó un festival de automóviles en el Pardo.



El 4 de mayo de 1907 se celebró en el Palacio de Bellas Artes de Madrid la Exposición Internacional de Automóviles. Asistió a la inauguración el Rey y la alta sociedad. En su discurso, el conde de Peñalver votó por "el progreso de España en esta industria".


La revista ilustrada 'Gran Vida' nos muestra detalles de aquella exposición en la que intervinieron las marcas de coches más famosas y empresas relacionadas con el sector. (ver contenido)

Los periódicos y revistas anteriores a 1910, año de inicio de las obras de la Gran Vía, muestran los modelos de automóviles que anunciaban las concesionarias.






En una Gran Vía recién estrenada, y elegante, fueron apareciendo los Salones de exposición de las grandes marcas de automóviles que muy pronto comenzaron a formar parte del paisaje urbano de Madrid.
El desarrollo del automovilismo en España iba creciendo, por eso nos queda mucho que contar.


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26 abr 2010

La iluminación de la Gran Vía

En el ‘Pliego de condiciones facultativas y económico-administrativas’ para la realización de las obras de reforma de la prolongación de la calle de Preciados y enlace de la Plaza del Callao con la calle Alcalá, se describe el tipo de alumbrado que tendría la vía en toda su longitud.

En la sección Facultativas, del Capítulo Primero, dice:


En 1915 aún no se había provisto de alumbrado público al primer tramo de la Gran Vía. Las diferencias entre la Empresa concesionaria de las obras y las Compañías de Gas y Electricidad, razonables en cierta medida por el tiempo transcurrido desde la aprobación del proyecto, y las circunstancia de la nueva contrata del alumbrado público, ocurrida con posterioridad, crearon ciertas divergencias de interpretación.

Tal era la gravedad del hecho que, en la sesión del Ayuntamiento del día 22 de octubre de 1915, ante la urgencia y prioridad del servicio público, resolvió de forma radical y dispuso requerimiento a la Empresa concesionaria y a las Compañías de Gas y Electricidad, para proceder, en un plazo perentorio, a la instalación de esos servicios.

En definitiva, muchas farolas y muy bonitas, pero sólo para dar sombra.

La iluminación de la Gran Vía
El dibujo realizado por los arquitectos Sallaberry y Octavio en 1901 es quizá la única referencia existente que muestra el diseño de las farolas.


En el libro 'La Gran Vía, Historia de una calle', de José del Corral (ISBN: 8477371148), refiriéndose al dibujo de Sallaberry y Octavio, dice:

<< Estaban constituídas por unas gradas circulares que sostienen un cuerpo octogonal, del que surge otro de cuatro lados más cortos y muy adornados. Entre los salientes figura el escudo de Madrid, colocado en la base de una columna adornada de perlas y de fuste estriado y dividida por anillos en resalto.La parte alta se adorna con cuatro cabezas de león, y bajo ellas salen doce globos de luz colocados a dos alturas. El capitel de la columna está formado por largos acantos, y sobre ellos, equinos con adornos, y queda remontado por un cuerpo en forma de tronco de cono invertido, sostenido por hierros y rematado por piña achatada. >>

Las fotografías muestran el alumbrado público de la Gran Vía en sus diferentes tramos y en épocas distintas.


1920


1927



1931



1932



1934


1935


1950



1984



Como decíamos en uno de nuestros artículos, la Gran Vía se había quedado estrecha casi antes de comenzarse a construir.

El boulevard y los árboles sólo fueron un proyecto. Las farolas allí estaban, lo mismo que aquel mausoleo de la Red de San Luis, pero todo tuvo que desaparecer para, si no ensanchar, dar más espacio a la circulación.



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24 abr 2010

La moderna Plaza del Callao

Hemos conocido los orígenes de esta plaza, antiguo arrabal en tiempo de los árabes y lugar donde una vez estuvieron los monjes de San Martín.
Punto de encuentro de las Avenidas de Pi y Margall y la de Eduardo Dato, la Plaza del Callao seguirá sufriendo transformaciones hasta entrado el Siglo XXI.

Tiene el honor de mostrar en su paisaje al otrora flamante Palacio de la Prensa, el Cine Callao, la FNAC y el Corte Inglés. Pero la plaza tuvo en otros tiempos un encanto ya perdido.

El Hotel Florida
En el sitio que ocupa el Corte Inglés, existió el Hotel Florida. Un lujoso edificio del que ya daremos cuenta en detalle; lugar de alojamiento de adinerados y centro neurálgico de reporteros extranjeros durante la Guerra Civil.
En febrero de 1924 se inaugura el Hotel Florida, que ocupaba todo el inmueble construído en la Plaza del Callao, con fachada a la calle del Carmen y lindando con el edificio de la Compañía Adriática de Seguros .

Era obra del arquitecto Sr. Palacios, con un diseño donde dominaban las líneas verticales sobre las horizontales y empleando en la decoración de la fachada gran cantidad de mármol.
La capacidad del hotel era de 200 habitaciones, todas ellas dotadas de cuarto de baño, y los más modernos servicios que requería la época.
El precio de la habitación en 1932 era de 10 pesetas y la pensión completa desde 25 pesetas.

El hotel desapareció en la década de los 60 del Siglo pasado y sobre su solar fue construido el edificio de Galerías Preciado, hoy el Corte Inglés.

En las fotografías siguientes podemos apreciar la ubicación del hotel.



A continuación una presentación quemuestra las modificaciones que sufriría la plaza con los años. Así podemos ver la gran farola que la iluminaba en los años 20, cuando el tranvía pasaba por allí desde la calle Preciados; el tráfico de coches que hasta hace poco circulaban; la plaza y fuente que llegó a tener, y el maravilloso contraste de edificios que continúan dando fama a esta antigua plaza madrileña.




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20 abr 2010

La antigua Plaza del Callao

La Plaza del Callao, tan transitada hoy en día por quienes se acercan a ella desde la calle de Preciados, del Carmen o Gran Vía, fue en sus tiempos muy distinta a como hoy la conocemos.

Los monjes de San Martín
El Rey Alfonso VI de Castilla, conquistador de Madrid en 1083, concedió a los monjes de San Martín el privilegio de poblar esta zona madrileña que, según relatos, comprendía un arrabal poblado por cristianos antes de la conquista, cuya presencia toleraban los árabes con la condición de que vivieran fuera del recinto amurallado.

El privilegio de los monjes fue ratificado por Alfonso VIII (nieto de Alfonso VI) en 1126.
El Monasterio de San Martín estaba ubicado en la Plaza de las Descalzas, en terrenos que luego ocupó la Iglesia de San Martín y donde hoy se levanta la que fuera casa del Monte de Piedad (Caja Madrid).

Las eras donde los monjes aventaban el trigo recogido en las huertas y campos colindantes con el Monasterio, estaban ubicadas en la calle del Horno de la Mata (hoy calle Tolosa).

La Plaza del Callao y la mayoría de las calles contiguas estuvieron dentro del Vicus Sancti Martini, que durante mucho tiempo fue llamado Arrabal de San Martín o El arrabal.

Según la tradición, se cuenta que los monjes y el clero de la sacramental de la parroquia evitaron en los primeros años del siglo XIII que Doña Berenguela y su hijo, Fernando III (San Fernando), cayesen en manos de Alvaro de Lara y sus hombres, quienes disputaban a Fernando los derechos a la corona de Castilla.
Hubo una gran resistencia y murieron muchos monjes, pero las campanas del monasterio dieron toques a rebato, recibiendo auxilio del Alcalde de la Villa y otros caballeros y hombres de arma, que ganaron la contienda.

En recuerdo al suceso se levantó una cruz de piedra en el lugar de la refriega. En cada aniversario los monjes en procesión iban hasta la cruz y allí oraban en memoria de sus compañeros.

Al pie de la cruz estaba esculpida la siguiente leyenda:

"Aquí murieron algunos de nuestros monjes y varios domésticos de este priorato con muchos hermanos de la Cofradía del Santísimo Sacramento, en defensa de la señora reina Berenguela y de su hijo el Rey San Fernando librando los de la fracción de los Lara que los tenían rodeados a sus altezas en la Ermita Real"

A finales del Siglo XIII el "arrabal de San Martín" fue incluido dentro de la cerca (1), desapareciendo la cruz de piedra. Fue sustituida esta por una de madera a la que acudían en procesión cada año los tiempos de Fernando VII, luego se perdió la tradición.


Calle del Postigo de San Martín
(1) La cerca a que nos referimos iba por entre las calles de Jacometrezo y Preciados, abriéndose un postigo para facilitar la salida al campo.
El postigo estaba ubicado aproximadamente frente al Palacio de la Prensa, en lo que hoy es la Plaza del Callao.

Vecinos de esta calle
El tiempo y las reformas han sepultado en el recuerdo las casas de otros tiempos que ya no existen. Otras sí que están y rememoran aquel Madrid de épocas lejanas. Pero los que se han perdido, afortunadamente no del todo, son los vecinos de esta calle del Postigo de San Martín.
Su recuerdo queda reflejado en los documentos que conserva la Biblioteca Nacional de España.
No podemos ponerles cara pero sí sabemos sus nombres y profesión.
  • D. Pedro Bonifacio Gorrón de Cisneros, Postigo de San Martín nº 2 - Agente Fiscal de Nueva España y Secretario de la Real Academia de Derecho Patrio (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1796)
  • D. Santiago Fernández de la Reguera, Postigo de San Martín nº 25 - Agente del Número de Indias con Real título de S. M. (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1796)
  • D. Juan Antonio Cuerbo, Postigo de San Martín nº 24 - Teniente de Arquitecto y Fontanero mayor (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1830)
  • D. Francisco Javier Lopez Isidro, Postigo de San Martín nº 23 - Abogado de los Reales Consejos y del M. I. Colegio de Madrid (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1830)
  • D. Pedro Perez Llanos, Postigo de San Martín nº 18 - Escribano Incorporado en el Colegio de Madrid (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1830)
  • D. José Cafranga, Postigo de San Martín s/n - Secretario de Cámara de Gracia y Justicia, Real Patronato de Castilla (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1831)
  • Ilmo. Sr. D. José Gonzalez Maldonado, Postigo de San Martín nº 24 - Secretario del Real Patronato de Aragón (Guía de Litigantes y Pretendientes - 1831)
Y así podríamos continuar citando nombres hasta llegar al de D. Francisco Pi y Margall, que tuvo su primer domicilio en esta calle.


Nacimiento de la Plaza del Callao
La plaza nace en el año 1886. Hasta ese año el espacio de la plaza estaba ocupado por varios inmuebles de la calle Preciados y del Carmen.
Al reformarse las calles de Postigo de San Martín, Preciados y del Carmen, se creó la Plaza del Callao.

La fotografía inferior muestra la plaza en 1910, antes de acometerse las obras del primer tramo de la Gran Vía.
Es bien visible la cúpula y tejados del edifico que linda con el Cine Callao.





















La 'Guía de Litigantes y Pretendientes' del año 1842 habla de la delimitación de los barrios, que así estaba:


Recordar aquel Madrid es apasionante, y más la historia de nuestra Gran Vía, que fue llevándose a su paso calles y casas, camino al desarrollo de una ciudad moderna.


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La hija de Miguel de Cervantes en la Red de San Luis

Aunque parezca una anécdota, en verdad doña Isabel de Cervantes Saavedra, hija legítima del autor del Quijote, vivió en la antigua Red de San Luis.

Así queda reflejado en la "Escritura de las Capitulaciones celebradas para el Matrimonio de Doña Isabel de Cervantes Saavedra...". (ver documento)

El documento, encontrado en 1853 a raíz de un pleito, está fechado en Madrid el 28 de agosto de 1608, y en él se aportan datos sobre el lugar de residencia de la hija de Cervantes y de la hija de esta, Isabel Sanz de Saavedra (1607-1622), fruto de su primer matrimonio con D. Diego Sanz. 

Isabel de Cervantes Saavedra se casará con el escribano Real D. Luis de Molina en la fecha mencionada. Molina fallecerá el 23 de enero de 1632 dejando a su esposa en testamento una casa de la calle del León esquina con la de Franco. 
En esta casa fallecerá en 1616 Miguel de Cervantes Saavedra.

El capitán Juan de Urbina, secretario de Cervantes y del Príncipe Filiberto de Saboya, donará a Isabel Sanz de Saavedra una finca ubicada en la Red de San Luis, frente a la calle de los Jardines y lindera a las casas de Juan García. 
La niña será heredera de esta casa, y a su muerte, contando tan sólo catorce o quince años, el bien pasará a su madre, Isabel de Cervantes Saavedra, a su padrastro, Luis de Molina, y a su abuelo, Miguel de Cervantes Saavedra.

Muerta la niña, Juan de Urbina reclamará la finca, sin embargo este pleito no se llevará a cabo.

La casa de la Red de San Luis
Existen documentos que hacen referencia a la finca que ocupó la hija de Miguel de Cervantes.
Se sabe que al menos vivirá en esta casa entre 1607 y 1632.

Así lo dejará registrado Octavio de Toledo:

< (Al fol. 178 vuelto de este vol. ms. que se conserva el Est. 2, nº 303, se halla el asiento siguiente:)
< Un casa de Luis de Molina sc.no y de D.ª Isabel de Saabedra su muger: tassada en 48 ducados se subió a 55 ducados.> (Esta casa es el núm. 18 de la manzana 343 de la Planimetría de Madrid.)>>


A este asiento le precede:


Según la Planimetría de Madrid, la casa de Isabel de Cervantes Saavedra estaba ubicada en el nº 18 de la manzana 343 (marcado en el plano con un círculo)


Se decía en su momento que Isabel de Cervantes Saavedra había ingresado en el Monasterio Trinitario Descalzo. Si acaso podemos decir que de estar enterradas ella y su hija en el Monasterio, será como seglares y bajo su voluntad expresada, no como religiosas.
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17 abr 2010

La vida en la antigua Red de San Luis

Relacionamos la Red de San Luis con aquel templete, obra de Antonio Palacio, que conducía a la estación del Metropolitano. 
Zona de Madrid donde confluían cinco calles, la de Fuencarral, Hortaleza, Montera, Jacometrezo y Caballero de Gracia, y lugar donde desde muy antiguo se encontraba una monumental fuente de agua potable, que más tarde sería sustituída por la de los Galápagos.
Debido a la gran circulación de carruajes y peatones, y el inconveniente que creaba, la fuente será trasladada al Parque de El Retiro en 1879.


Estuvo ubicado en la Red de San Luis el enorme torreón metálico de Unión Radio y Compañía  Telefónica, desde donde se distribuían las diferentes líneas, bien por vía aérea o por los cables de Telefónica.



Digamos que de la historia antigua de esta red, lo que hemos contado es lo más moderno.

La vida en la antigua Red de San Luis
Se dice que en la Red de San Luis todos los días se recogían cadáveres que quedaban abandonados por sus matadores, bien en lucha caballeresca, bien a traición por puñalada de navaja albaceteña.


Algunos cronistas madrileños aseguran que era una especie de redil donde desde muy antiguo un pastor encerraba allí sus ovejas y cabras.
Dicen también que allí se metían los panaderos de la Villa y algunos carniceros para evitar el hurto de panes y carnes en los revuelos que se montaban por los discursos sagrados que desde un púlpito de madera lanzaba un fraile Premostatense.

También se dice que el significado de su nombre viene de las innumerables redes que los vendedores de bufandas, mantas, trajes y demás prendas, colocaban sobre ellas para evitar el robo.

A través de los anuncios del Diario Noticioso Universal podemos hacernos una idea de la vida madrileña en torno a la Red de San Luis. Así, en el año 1760, nos cuenta:


En la búsqueda de información hemos encontrado una variada lista de anuncios de este tipo. Resulta curioso ver la cantidad de cosas que se perdían en aquella zona, lo que puede apuntar a reclamos falsos con la intención de promocionar los negocios y profesiones de la zona.


De este aviso se desprende que había un Mesón llamado 'de la Gallega' y frente a él una Taberna.
Así hemos adivinado muchos datos sobre la Red de San Luis desde mediados del siglo XVIII hasta principios del siglo XIX.

1760
Había un Maestro Sastre, llamado Francisco España, que vivía en el cuarto segunda de una casa, junto a la del Ebanista, y frente a la Carnicería.
Vivía en la Red de San Luis el Párroco Sacristán de los Escoceses.

1761
Había una Vidriería junto al Cuartel de Inválidos, y encima de ella un sugeto que anunciaba:


1764
Estos anuncios nos dicen que había una Botica y una pulcra Calcetera


1765
Un aviso nos dice que allí vivía el Sr. D. Juan Nobales, Regidor de la Villa de Madrid.


1772


1786


1799
También había una administración de lotería.



1806



Y así podríamos seguir, adivinando el ambiente madrileño de aquellos tiempos y que el siglo XX fue desmantelando para dar paso a la modernidad.

De todos aquellos comercios y esos nombres que hoy tienen su pequeño protagonismo en este blog, hay uno que merece más que unas líneas, Isabel de Cervantes y Saavedra.

La hija de Miguel de Cervantes en la Red de San Luis

11 abr 2010

Carlos Velasco y Peinado, precursor de la Gran Vía

Muchos nombres se han dicho durante nuestro recorrido, todos de gran relevancia.
De todos ellos, el de Carlos Velasco y Peinado adquiere fundamental importancia por ser el precursor del "Proyecto de prolongación de la calle Preciados".

La imagen inferior muestra la calle de Alcalá a principios del siglo XX. Aún no estaba construído el edificio Metrópolis (1906) y es visible el callejón que se adentraba al enjambre de callejuelas.


Antecedentes
El proyecto de ensanche de Madrid diseñado en 1860 por los arquitectos Carlos María de Castro y Carlos Ibáñez de Ibero, albergaba la necesidad de una vía que uniese el noroeste con el centro de Madrid, y que facilitara el tránsito por las callejuelas hasta dicho centro.

José María de Castro era Inspector de primera clase de Caminos, Canales y Puertos, y Presidente de la Junta Consultiva del Ministerio de Fomento. Se jubiló en 1881.

En la última mitad del siglo XIX se realizarán en Madrid grandes reformas, entre ellas la de la Puerta del Sol y la posterior prolongación de la calle de Preciados hasta la Plaza del Callao.

En 1862 la Junta Consultiva de Política y Ornato del Ayuntamiento elaborará un proyecto para prolongar la calle Preciados hasta la Plaza de San Marcial (Plaza de España).

Carlos Velasco y Peinado, precursor de la Gran Vía
En 1867 recibirá el título de Arquitecto D. Carlos Velasco y Peinado, según reza en esta noticia de la Revista de Bellas Artes e Histórico-arqueológica del 8 de diciembre de ese año.


El 3 de marzo de 1868 será aprobado el Proyecto de prolongación de la calle Preciados que encargára el Ayuntamiento al flamante arquitecto Velasco y Peinado.
Dicho proyecto, el primitivo, y sobre el cual hicieran futuras rectificaciones los arquitectos Sallaberry y Octavio, hubiese mostrado una Gran Vía distinta a la que hoy conocemos.

Así era aquel proyecto:

Alineación:
El proyecto Velasco es de alineación recta con una longitud de 1.201 metros, desde la calle de Alcalá hasta la Plaza de las Capuchinas (hoy Plaza del conde de Toreno), quebrando en un ángulo no mayor de 175º en la gran plaza formada a su encuentro con la calle de la Corredera.
Desde la Plaza de las Capuchinas, formando una gran plaza y describiendo una gran curva de desarrollo, vuelve formando un ángulo no mayor de 125º, para desembocar en la Plaza de San Marcial (Plaza de España) con otra gran plaza circular.

Rasante:
Desde la calle de Alcalá hasta la de Fuencarral, 3 metros 5 centímetros por 100.
Desde la calle de Fuencarral hasta la de Pizarro, 1 metro 40 centímetros por 100.
Desde la calle de Pizarro hasta la Plaza de San Marcial, 4 metros 40 centímetros por 100.

Latitudes:
Un ancho uniforme de 25 metros en toda la longitud y cuatro grandes plaza normales al trazado de la vía.

Las aceras serán de asfalto, de un ancho de 5 metros cada una y con filas de árboles.
El ancho de la vía será de 15 metros, con una franja central de 5 metros adoquinada con adoquín de basalto para el tránsito de carruajes pesados, y dos laterales de 5 metros cada una pavimentadas con asfalto.
El alumbrado estará compuesto de una doble fila de farolas triples y una fila de columnas centrales.

Basándonos en esta descripción, y sin haber conseguido el plano original, ilustramos el proyecto de Velasco y Peinado con un vídeo. Sabrán disculpar nuestra osadía, puesto que no somos arquitectos y nos basamos en escritos.


Obras de Velasco y Peinado
Madrid guarda un importante patrimonio de edificios entre los que se encuentran algunos proyectados  por este arquitecto. Son obras de gran calidad arquitectónica.

Iglesia de San Fermín de los Navarros
El proyecto, que se eligió entre cinco presentados a concurso restringido, lo redactaron los arquitectos Eugenio Jiménez y Carlos Velasco y Peinado, quien falleció al poco tiempo de iniciarse las obras. Durante la construcción Jiménez realizó algunos cambios sobre el proyecto original, al que se concedió licencia de tramitación abreviada "por ser construcción de importancia". Fue inaugurado el conjunto en julio de 1890. Su exterior está en relación con el mudéjar toledano pero su interior es neogótico. El proyecto del retablo es del arquitecto José Yarnoz. (Fuente: esMadrid.com - Patrimonio Histórico)



Edificio de la calle Génova, 1 (Plaza de Alonso Martínez)


Teatro Lara
Fue construido entre 1879 y 1880 por el arquitecto Carlos Velasco y Peinado.


El teatro se construyó en los bajos de una casa propiedad del promotor de teatro Cándido Lara, por ese motivo se llamó Teatro de Lara. El teatro se inauguró en 1880 con la representación de dos comedias: Un novio a pedir de boca (de Manuel Bretón de los Herreros) y La ocasión la pintan calva (de Vital Aza y Miguel Ramos Carrión). El interior del teatro tiene un patio de butacas, dos pisos de placos y un anfiteatro, destacan los frescos del techo pintados por el artista Contreras.
En 1916, el arquitecto Pedro Mathet y Rodríguez lo reformó, quien retocó la fachada dotándola de un tono modernista.

Instituto Libre de Enseñanza
El proyecto fue realizado por Velasco y Peinado en 1881.


Lamentablemente, como tantos otros proyectos avanzados en España, este primero de un edificio escolar conforme a los principios de la Institución Libre de Enseñanza no prosperó. Los trabajos de construcción, comenzados el 2 de mayo de 1882, pronto quedaron detenidos por falta de fondos. Años después, siguiendo muy de cerca el proyecto primitivo, Velázquez Bosco construiría el original edificio que ha llegado a nuestros días como sede del CESEDÉN. (Fuente: http://www.flickr.com/photos/99737328@N00/681907463)


Carlos Velasco y Peinado fallecerá el 6 de mayo de 1888 sin ver el nacimiento de la Gran Vía.
El Diario Oficial de Avisos de Madrid de mayo de 1888 publicará esta esquela:


Será su hijo, Carlos Velasco Peyronnet, quien defenderá el proyecto primitivo ante el Gobierno de S. M. en 1904, analizando las desventajas de la modificación realizada por Sallaberry y Octavio. (ver documento)

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