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5 oct 2010

De la calle de la Princesa hasta la Gran Vía

Nuestro amigo Gedeón, alejado de Madrid en épocas estivales, regresa para contarnos la historia de los edificios de la centenaria Gran Vía.

Como todos recordaréis, Gedeón es un personaje atemporal que se desplaza por el tiempo con toda comodidad, trayendo al presente los más remotos recuerdos y las más curiosas anécdotas.

Llegó hace unos día a la Estación del Norte después de un interesante verano por San Sebastián, pero él dice que viene de París... ¿chi lo sa?

Gedeón en la calle de la Princesa

De la Estación del Norte se fue a la casa de su sobrino Galínez, que tiene un piso de alquiler en la calle Princesa.

Gedeón: - Otra vez en la Villa y Corte dispuesto a contar historias, ahora que los calores se van marchando.

La temperatura del Madrid otoñal hay que aprovecharla para dar paseos, y nada mejor que la calle de la Princesa para hacerlo.

Pasaré un momento por el comercio de mi viejo amigo Adulfo a ver qué novedades tiene sobre teatro y varietés.

Desde finales del XIX lleva el hombre en ese ramo y no se le ve ánimo de pasar a retiro.


Bueno, poco más o menos lo mismo que cuando marché de veraneo; Madrid queda en estado catatónico cuando llega Agosto y no resucita hasta ahora.

Habrá que beber algo para lubricar la lengua, digo yo. Venga que le invito lo que guste aquí cerca, en el 24 de Princesa, donde está el ‘Nuevo Café Europa’, que han inaugurado hace poco... bueno, en 1913.


¡Me gusta caminar por Princesa!
La calle fue inventada allá por el 1862, en tiempos del duque de Sexto como Alcalde-Corregidor de Madrid, y de la Reina Isabel II.

Nace antes de ser la Gran Vía un proyecto, y todo por la buena cabeza de D. Ángel de Pozas, el contratista que en aquel año construyó el Cuartel de la Montaña.
En la zona de Argüelles, que estaba aumentando de población, alzará el barrio que lleva su nombre y creará la ancha calle.

Es una calle aristocrática, de postín, que rinde homenaje a la dos veces Princesa de Asturias e hija de Isabel II, la tan querida por los madrileños María Isabel Francisca de Asís, también conocida como ‘la chata’.

Una calle con vecinos tan importantes como el duque de Alba y tan alocados como D. Fernando Valenzuela, “El Duende”, célebre por sus aventuras y diestro en las cañas y torneos.

También vive por aquí, en el número 55, la señorita Milagros, “La Azucena”, una coupletista de fama cuyo último éxito lo ha tenido nada menos que en el Teatro “A. B. C”.

Lo bien que me lo he pasado con ella, y con otras damas, en la romería de la 'Cara de Dios', que se celebra todos los Viernes Santo en la calle Princesa. 

< Miren ustedes, aquí guardo una foto de la romería, es del Viernes Santo de 1912. 
¡Que mantones, que garbo, que salero, y que guapas las manolas... y que lista la gitana diciendo la buena fortuna a las muchachas!

Aquellas sí que eran verbenas, como todas las de Madrid. Lo más pagano de lo pagano.

¡Princesa será la prolongación de Gran Vía, amigo mio!

De todas las ventajas que tiene esta calle aireada y amplia, es de destacar su cercanía con el Palacio Real y el propio centro de la Villa por la Plaza de San Marcial (Plaza de España).

Dando un garbeo en poco tiempo estaré cerca de la Puerta del Sol, que tengo yo mucho interés de ver unos pisos en la calle Mayor que han estrenado recientemente.

Verá que manufactura y que belleza de ornato engalanan la calle con estos edificios y sus lujosos comercios. Cerca está el Consistorio y la Botica de la Reina Madre, adosada que estuvo  en su tiempo a la casa de Calderón de la Barca.
La primitiva botica data del año 1592 y fue propiedad del boticario de Doña Isabel de Farnesio, de donde viene dicho título.

Ya le contaré más cosas sobre esta calle algún jueves, ahora no se preocupe usted que enseguida comenzamos nuestro paseo por Gran Vía, que quiero enseñarle el edificio de los Previsores del Porvenir.


Edificio de los Previsores del Porvenir >

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2 feb 2010

Un Proyecto consolidado

Un Proyecto de risa!

Como hemos visto, muchos fueron los inconvenientes hasta consolidar el proyecto. Antes de entrar en más detalles históricos, queremos ofreceros unas viñetas aparecidas en la revista Madrid Cómico del sábado 9 de abril de 1910.
El arte y el plumín del dibujante Montagud refleja con maestría y sarcasmo los acontecimientos de aquel día en que comenzó el derribo de los primeros edificios.

Los personajes ya son conocidos; los hemos mencionado en anteriores artículos y, a pesar de su buen hacer para que el proyecto llegase a buen fin, no quedaron ajenos a la crítica de la época.

Pues aquí van aquellas viñetas que riman, bajo el título: "¡Por fín hacen la Gran Vía! ¡¡Señores, quién lo diría!!"



 

La referencia que se hace al hundimiento de la Plaza de Oriente tiene que ver con un hecho acontecido la mañana del 26 de marzo de 1910, cuando se procedía al relevo de los centinelas a caballo de las garitas de la puerta del Príncipe. El derrumbe del pavimento dejó a la vista un hueco que media unos 5 metros de longitud por 6 de ancho. (ver foto)

 

Podrán ver más adelante las fotografías que muestran los comienzos de demolición de la casa del párroco de San José y el discurso.

 

  

Notas de humor que hoy forman parte de la historia de esta Gran Vía. Hay muchas más, y muy graciosas, que seguiremos publicando.

Bromas aparte, la realización de la prolongación de la calle Preciados significó un gran avance para Madrid. Numerosos fueron los ensanches y reformas desde mediados del siglo XIX, muchos se siguen realizando en la ciudad de hoy con el mismo propósito que tuvieron aquellos visionarios, convertir Madrid en una ciudad cosmopolita. 

Entre los tantos proyectos cabe mencionar uno que tiene que ver con el río Manzanares, hoy de actualidad por las obras de mejora que se efectúan en el proyecto Madrid Río.
Se trata del Proyecto de Canalización del río Manzanares, de P. W. y C. S. Meck, de Londres cuya noticia aparece en la revista 'Actualidades' del 14 de abril de 1910.

  
 
De aquel enseñamos sólo las fotos por ser de fechas cercanas a la inauguración de las obras del proyecto que nos ocupa.

Un Proyecto consolidado
El proyecto queda consolidado con el regio acto celebrado el lunes 4 de abril de 1910.
Un día antes se recoge la siguiente noticia en la "Correspondencia de España":

"Estuvo en Palacio el alcalde de Madrid, señor Francos Rodríguez, a invitar a SS. MM. a la inauguración de las obras de la Gran Vía, que se verificará el lunes 4, a las once de la mañana.
Pronunciará un breve discurso apropiado al acto el alcalde de Madrid, le contestará el Presidente del Consejo de Ministros y S. M. el Rey, con una piqueta de plata, iniciará el derribo de la casa del cura de San José".

Todo está preparado para el inicio del gran "Proyecto de reforma de la prolongación de la calle Preciados y enlace de la Plaza del Callao con la calle de Alcalá".
Será realizado en tres etapas por su complejidad técnica, debiendo transcurrir casi medio siglo para conseguir el trazado que hoy ofrece.

Así decía un chiste de la época:

- ¿Se va usted de Madrid sin aguardar a que terminen las obras de la gran Vía?. -
- No tengo más remedio. Pero ya mandaré a mis biznietos. -

4 de abril de 1910
Ese día el pueblo madrileño estuvo atento a cada uno de los ceremoniosos movimientos que eran secundados por los acordes de la Banda Municipal.
La fiesta eclesiástica de la Encarnación se trasladó aquel año al lunes, por tanto el 4 de abril era doblemente festivo.
Multitud de personalidades se agolparon en aquella calle de San Miguel que más tarde desaparecería entre escombros y polvo.


El Rey acudió al evento acompañado de su familia, que se instaló en un pomposo palco preparado para disfrutar del espectáculo.

 
Estaban presentes en el acto el Jefe del Gobierno, Sr. Canalejas, que pronunció un elocuente discurso.
En calidad de alcaldes estaban el de ese momento, Sr. Francos Rodríguez, y los anteriores Alberto Aguilera y Conde de Peñalver. 
Autoridades municipales, politicos de la época e innumerables de esos que se arriman para salir en la foto.

Según la revista semanal ilustrada "La Lectura Dominical" ocurrió que "Los concejales republicanos cometieron la incalificable grosería de no levantarse de sus asientos al llegar el Rey y la familia Real". Como decía aquel, ¡el que se pica ajos come!.

Finalizados los discursos y al ritmo de solemnes marchas, S. M. el Rey se acercó a una pequeña tribuna situada en el muro de la 'casa del cura', que así se llamaba a la del párroco de San José, y con piqueta de plata en mano (según algunos periodistas, de 'oro y plata'), dio el primer piquetazo.


No podía faltar el chistecito del momento:
- ¿Sabe usted lo que hay? -
- No -
- ¡Pues hombre, es muy grave! ¡Que el Rey hinca el pico! -

A continuación la Banda Municipal hizo sonar los acordes de la marcha 2 de Mayo mientras aparecían por el tejado de la casa del cura los obreros que comenzarían a demolerla.

 
Según los relatos, momento de gran emoción fue la firma por parte de SS. MM. del Acta inaugural de las obras de derribo.



Finalizados los actos, que no los golpes de pico, el Rey recibió de manos del concesionario de las obras, Mr. Martin Albert Silver, y su representante, Sr. Bielsa, la piqueta con la que el monarca había inaugurado el derribo.


También recibió un regalo el Conde de Peñalver por su defensa incondicional a este proyecto.

Antes de continuar con nuestro siguiente artículo, acabaremos como empezamos, con un chiste gráfico, que los hubo a montones y en todas las publicaciones madrileñas.

El chiste, aparecido en la mítica revista Gedeón del 10 de abril de 1910, hace referencia al discurso que pronunció Canalejas.

Canalejas: - "... lo he dicho muchas veces, y ahora lo vuelvo a repetir, este no es un Gobierno de palabras sino de obras" -
Gedeón: (Al paño) - ¡Eso es aprovechar la oportunidad! ¿Se referirá a la Gran Vía? -

28 ene 2010

El Proyecto de prolongación de Preciados o la Gran Vía - Parte III


"Buena está la política"-"Oh, qué noche me espera!"-Mazurca-"Oyes?, que bonito es esto"-Fragmentos de La Verbena de la Paloma

Resulta curioso, y a su vez apasionante, volver a los años previos a la construcción de la Gran Vía por medio de los periódicos y revistas de la época. Es como transmitir información en tiempo real de aquellos acontecimientos pero con la tecnología actual.

El proyecto Ver Oír Leer se nutre del patrimonio de nuestra Hemeroteca Nacional para llegar al lector con la información más precisa, para conocer los detalles que llevaron a proyectar esta querida Gran Vía centenaria.

El precio de los solares
Como en nuestros anteriores artículos, el nombre de Luis S. de los Terreros  vuelve a figurar en este por la importante aportación que realiza sobre el Proyecto de prolongación de la calle Preciados.
Arquitecto y activo colaborador de la revista "La Construcción Moderna", el Sr. de los Terreros nos cuenta:


El estudio "Tipo de cambio y protección. La peseta al margen del Patrón Oro 1883-1931", realizado por Serrano Sanz, Gadea Rivas y Sabaté Sort, de la Universidad de Zaragoza, arroja datos que pueden darnos una idea del valor de la peseta en 1903.

Los comienzos
El tema es que en el Madrid de finales del siglo XIX comenzó a fraguarse este monumental proyecto.

Por Real Orden promulgada el 27 de enero de 1899, se concedió a los autores del estudio, en vista del anteproyecto presentado por el Conde de Romanos, Alcalde en aquel momento, la autorización para que formulasen el definitivo, dándoles un plazo de dos años que luego fue prorrogado.

Tanto el Conde de Romanos como los Alcaldes que le sucederían hicieron todo lo posible porque el proyecto llegase a buen fin. Y así ocurrió, llegando a manos del entonces Alcalde Presidente D. Alberto Aguilera.

El proyecto fue revisado y rectificado por los Sres. Salaberry y Octavio, que explicaron así el nuevo trazado de la Gran Vía:

"Desde la calle de Leganitos se propone la apertura de una calle, en línea recta, con un ancho de 20 metros. Esta calle desemboca en la plaza del Callao, que adquiere en el proyecto las proporciones de una verdadera plaza. Desde este punto hasta la Red de San Luis se proyecta un paseo de 35 metros de ancho, y esta última plaza se une con la calle de Alcalá por medio de otra vía que tiene como la primera, un ancho de 20 metros.
Sanea la zona que atraviesa, puesto que desaparecen la travesía del Desengaño y calles de los Leones, San Jacinto, Perro, Peralta, Altamira, Ceres, Garduña, Parada, Rosal, San Cipriano, Eguiluz, Santa Margarita y travesía del Conservatorio, calles inmundas que no conoce de seguro la mayoría de los madrileños, a pesar de encontrarse casi en el centro de la población."

Las calles perdidas
Quizás algún abuelo más que centenario, de los que con orgullo aún tenemos en Madrid, pudo alguna vez transitar por una de esas calles que mencionan Salaberry y Octavio.
Para los actuales madrileños algunos nombres los descubren ahora, sin la más mínima idea de cómo pudo ser alguna de aquellas encajonadas calles.

Este era el aspecto que tenía la zona antes de comenzar la demolición. El plano puede ampliarse haciendo click sobre él.



Ese entramado de calles aún existente a principios de 1910 tuvo que quedar reflejado en algo más que un plano. Hemos buscado hasta debajo de las piedras para poder ofreceros una visión de aquellas arterias y lo conseguimos.

Pincha sobre el icono de Historias Urbanas de Madrid 



El arquitecto Luis S. de los Terreros apuesta por este proyecto, que lo ve de forma positiva en muchos sentidos, haciendo hincapié en la necesidad de crear fuentes de empleo. Lo manifiesta en un artículo aparecido en "Construcción Moderna" del 15 de enero de 1903: