20 jun. 2010

Viviendas para Luis de Ocharán Mazas. Edificio Grassy

Viviendas de Luis de Ocharán o edificio Grassy


GEDEÓN:
-Aquí está lo prometido, amigo mío; las viviendas de Luis de Ocharán Mazas. Una casa espectacular que da la bienvenida al paseante que se dirige al centro por Gran Vía.
Quizá usted conozca este edificio por el nombre de Casa Grassy, la relojería, pero eso forma parte de la historia más reciente.

Ahí tiene el principio de todo; si parecen visibles los trazos de Sallaberry de aquel primer boceto que mostraba cómo quedaría la Avenida B una vez finalizada.

Vea que contraste con el edificio de 'La unión y el Fénix', que es de estilo afrancesado, en contrapunto con éste, que es más españolista y plateresco. Observe que bien resuelto el problema de la calle de Caballero de Gracia. 

Permitame que, antes de contar más cosas de este singular edificio, le hable un poco de su propietario.

D. Luis de Ocharán Mazas, un filántropo en Gran Vía

Luis de Ocharán. Fot. KAULAK, 1907
GEDEÓN: -¿Recuerda cuando hablamos del fotógrafo Alfonso? Bien; pues este señor Ocharán fue un gran aficionado a la fotografía desde los comienzos del arte de Daguerre.
La calidad de su trabajo le llevó a estar entre los primeros puestos de España y adquirió notable fama más allá de nuestra frontera.
Su arte cruzó los mares y fue admirado por el mundo entero.

Sin embargo Ocharán, hombre modesto, trabajador y enemigo de la notoriedad, no hacía alarde de sus artes -que eran muchas- y el reconocimiento de la sociedad madrileña le llegó sin que por ello tuviese que pertenecer a las notables Peñas de Madrid.

Un caso muy particular el de este don Luis, que se metió al mundo en el bolsillo gracias a su imaginación portentosa y un temperamento nervioso y activo que desarrollaba no sólo en este arte sino en otros, como la música, la pintura y la literatura.

Oriundo de Castro Urdiales, llegó a tener allí un suntuoso palacio que llamó 'Toki-Eder' (hermoso paraje) e inmortalizó a sus vecinos castrenses en la novela titulada 'Marichu'. Un tocho de 1.414 páginas, dividido en tres gruesos tomos, que a nadie asustó por su volumen y a todos les supo a poco.

Más tarde escribirá otra novela, 'LOLA', que no estaba recomendada para las señoritas solteras por tratar del adulterio:

Anuncio aparecido en 'La Acción', el 11 de junio de 1920

Pero, cuidado, que este artista no vivía sólo de su arte; su nombre figuraba en los Consejos de administración de empresas como la Compañía constructora del Metropolitano de Madrid, Banco de Vizcaya, Banco Naviero Minero, y otras tantas empresas en las que figuraba como Presidente desde finales del siglo XIX.

 


Mire, estas fotos no son muy buenas... ¡porque no las hizo Ocharán, jejeje!, pero quiero que vea el 'casoplón' del susodicho en Castro Urdiales, que era obra del arquitecto Eladio Laredo Carranza, el mismo que diseñó este de Madrid.




La novela 'Marichu' se publicó en Madrid en 1916, año en que comenzarán las obras de construcción del edificio que hoy tratamos.


Le he traído unos ejemplares de revistas que hablan del famoso señor Ocharán Mazas. Si le parece bien, les puede ir echando un ojo mientras me abrillanto los botines en una de esas básculas automáticas inventadas por los berlineses en 1907.

El mecanismo era muy simple; con depositar una moneda de 10 céntimos y colocar primero un pie y después el otro en la abertura sobre la base, las brochas y los cepillos giratorios dejan lustrosos el calzado en cuestión de minutos.













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Viviendas de Luis Ocharán Mazas



Proyecto: Eladio Laredo Carranza
Reformas posteriores: José Carlos Laredo Serrán - Manuel Ambrós Escanellas
Año de construcción: 1916 - 1917
Descripción: monumentamadrid (Ref. 02357)

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