22 dic. 2010

Lotería Nacional. Doña Manolita

Si uno camina por la Gran Vía no puede resistir la tentación de comprar un décimo en Doña Manolita, referente de la buena fortuna de los madrileños.

¿Quieres escuchar música mientras lees?


Doña Manolita, la lotera de la buena mano

Decían que la buena fortuna que repartía Doña Manolita venía dada de un tenebroso pacto que la castiza dama había hecho con el más allá.

“- Que he vendido el alma al diablo, y que por eso me colma de fortuna aquí en la tierra, a cambio de hacérmelas pagar todas juntas el día que estire la pata…-”, le comentaba doña Manolita  al reportero de 'Crónica' el 21 de diciembre de 1930.

Y aclaraba, con ese talante de matrona del Madrid majo:  

“- Pues escuche usted ahora el verdadero secreto de mi buena mano. El año 1926, harta de que no correspondiese jamás a esta administración un premio que valiese la pena, hice cuatro viajes a Zaragoza, y en los cuatro tuve la suerte de ver a la Pilarica con su manto rojo, que es signo infalible de fortuna. Pedí unos números que se me ocurrieron sin saber por qué, los vendí en mi casa y el premio gordo de Navidad fue conmigo aquel año, siendo éste el comienzo de mi fama como lotera.-”

Hecha esta aclaración ya podemos hablar de Doña Manolita de Pablo sin riesgo a pasar por la Santa Inquisición.

Habitualmente Doña Manolita era noticia, hecho que queda reflejado en las muchas revistas que pudimos consultar en la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España.

Los propios reporteros que entrevistaban a la lotera no dudaban en retratarse junto a ella, como es el caso de la siguiente foto donde junto a Doña Manolita aparece el famoso cronista Perfecto Prodigo, de la Revista Mundo Gráfico.


La fotografía fue tomada en la primitiva administración de doña Manolita que estaba en la calle Ancha de San Bernardo

La Administración de la calle Ancha de San Bernardo
Doña Manolita se establecerá en el número 31 de la Gran Vía en 1931 -y allí continúa- pero sus inicios y su fama vienen de otra calle.

En 1904 una Manolita joven, de tan sólo 25 años, y dispuesta a comerse el mundo, abrirá la administración de lotería en la calle Ancha de San Bernardo.

Así era aquel santuario de la diosa Fortuna.







Eduardo J. Valero García
Eduart Garcival

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NAVIDAD EN MADRID
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20 dic. 2010

Cien Años de Gran Vía les desea Felices Fiestas




Muchas gracias por estar con nosotros

Os deseamos todo lo mejor para el año que está a punto de comenzar, con la esperanza de que se vean cumplidos todos vuestros proyectos e ilusiones


Eduart Garcival
(Eduardo Valero García)


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5 oct. 2010

De la calle de la Princesa hasta la Gran Vía

Nuestro amigo Gedeón, alejado de Madrid en épocas estivales, regresa para contarnos la historia de los edificios de la centenaria Gran Vía.

Como todos recordaréis, Gedeón es un personaje atemporal que se desplaza por el tiempo con toda comodidad, trayendo al presente los más remotos recuerdos y las más curiosas anécdotas.

Llegó hace unos día a la Estación del Norte después de un interesante verano por San Sebastián, pero él dice que viene de París... ¿chi lo sa?

Gedeón en la calle de la Princesa

De la Estación del Norte se fue a la casa de su sobrino Galínez, que tiene un piso de alquiler en la calle Princesa.

Gedeón: - Otra vez en la Villa y Corte dispuesto a contar historias, ahora que los calores se van marchando.

La temperatura del Madrid otoñal hay que aprovecharla para dar paseos, y nada mejor que la calle de la Princesa para hacerlo.

Pasaré un momento por el comercio de mi viejo amigo Adulfo a ver qué novedades tiene sobre teatro y varietés.

Desde finales del XIX lleva el hombre en ese ramo y no se le ve ánimo de pasar a retiro.


Bueno, poco más o menos lo mismo que cuando marché de veraneo; Madrid queda en estado catatónico cuando llega Agosto y no resucita hasta ahora.

Habrá que beber algo para lubricar la lengua, digo yo. Venga que le invito lo que guste aquí cerca, en el 24 de Princesa, donde está el ‘Nuevo Café Europa’, que han inaugurado hace poco... bueno, en 1913.


¡Me gusta caminar por Princesa!
La calle fue inventada allá por el 1862, en tiempos del duque de Sexto como Alcalde-Corregidor de Madrid, y de la Reina Isabel II.

Nace antes de ser la Gran Vía un proyecto, y todo por la buena cabeza de D. Ángel de Pozas, el contratista que en aquel año construyó el Cuartel de la Montaña.
En la zona de Argüelles, que estaba aumentando de población, alzará el barrio que lleva su nombre y creará la ancha calle.

Es una calle aristocrática, de postín, que rinde homenaje a la dos veces Princesa de Asturias e hija de Isabel II, la tan querida por los madrileños María Isabel Francisca de Asís, también conocida como ‘la chata’.

Una calle con vecinos tan importantes como el duque de Alba y tan alocados como D. Fernando Valenzuela, “El Duende”, célebre por sus aventuras y diestro en las cañas y torneos.

También vive por aquí, en el número 55, la señorita Milagros, “La Azucena”, una coupletista de fama cuyo último éxito lo ha tenido nada menos que en el Teatro “A. B. C”.

Lo bien que me lo he pasado con ella, y con otras damas, en la romería de la 'Cara de Dios', que se celebra todos los Viernes Santo en la calle Princesa. 

< Miren ustedes, aquí guardo una foto de la romería, es del Viernes Santo de 1912. 
¡Que mantones, que garbo, que salero, y que guapas las manolas... y que lista la gitana diciendo la buena fortuna a las muchachas!

Aquellas sí que eran verbenas, como todas las de Madrid. Lo más pagano de lo pagano.

¡Princesa será la prolongación de Gran Vía, amigo mio!

De todas las ventajas que tiene esta calle aireada y amplia, es de destacar su cercanía con el Palacio Real y el propio centro de la Villa por la Plaza de San Marcial (Plaza de España).

Dando un garbeo en poco tiempo estaré cerca de la Puerta del Sol, que tengo yo mucho interés de ver unos pisos en la calle Mayor que han estrenado recientemente.

Verá que manufactura y que belleza de ornato engalanan la calle con estos edificios y sus lujosos comercios. Cerca está el Consistorio y la Botica de la Reina Madre, adosada que estuvo  en su tiempo a la casa de Calderón de la Barca.
La primitiva botica data del año 1592 y fue propiedad del boticario de Doña Isabel de Farnesio, de donde viene dicho título.

Ya le contaré más cosas sobre esta calle algún jueves, ahora no se preocupe usted que enseguida comenzamos nuestro paseo por Gran Vía, que quiero enseñarle el edificio de los Previsores del Porvenir.


Edificio de los Previsores del Porvenir >

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27 sept. 2010

RTVE rinde homenaje a la Gran Vía con una serie de videos

RTVE.es presenta el primero video homenaje sobre el centenario de la Gran Vía madrileña. Un recorrido por la historia social, política, cultural y arquitectónica de la emblemática avenida.

En este primer programa varios especialistas analizan el primer tramo que llegaba hasta la Red de San Luis, y la construcción del segundo tramo hasta la Plaza de Callao en los años 20.

"Entre 1910 y 1952 y a lo largo de un kilómetro y medio, la nueva avenida se va forjando su propia personalidad. Tres fueron los tramos, tres los momentos históricos y políticos, que fueron determinando ese carácter tan peculiar de la Gran Vía." (Fuente: mediateca de rtve.es-uned)

Desde nuestro blog queremos compartir este reportaje de gran interés donde podemos ver nuestra Gran Vía en otros tiempos y conocer más sobre los madrileños.



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10 jul. 2010

Primer edificio de viviendas y oficinas de 'La Estrella' en Gran Vía. 1916-1919


GEDEÓN: -Bueno, ahora que hemos conocido la casa de Ocharán, y a propósito de la que visitamos de Seguros la Estrella, le enseñaré la primera que construyó aquella Compañía entre los años 1916 y 1919.
Vea, es esa de ahí, la de los dos torreones y la artesonada fachada.

Lo de los dos torreones es ahora, porque en su momento tuvo tres; el que falta es el torreón central que, si bien en su momento le afeitaron la cúpula, en el año 1953 lo hicieron desaparecer por completo. ¡Que vergüenza!

Si no le falla la memoria, ya hemos visto una fotografía de este edificio en 1919, y le comenté que allí había un obrador de modistillas.

La Compañía de Seguros La Estrella tenía sus oficinas centrales en la calle Fernanflor, 2 en 1904 y en la calleTetuán 17 y 19 en 1906, hasta que se trasladaron a la Gran Vía. La adquisición del terreno supuso un desembolso inicial de 500.000 pesetas, y la edificación 1.000.000 de pesetas.

Así como le digo, un millón y medio, sin más miramientos! Claro que se lo podían permitir con las cifras que se publicaban en este anuncio de 1906.
Y eso que en 1905, cuando se incendió la fábrica de tabaco, les toco soltar un dinerillo... pero fue poco, 11.600 pesetas.

Todo este proyecto pudo ser posible gracias a D. Regino A. Santullano, que supo sacar adelante la sociedad, que estaba casi desahuciada, según algunas eminencias en la materia, y a punto de sucumbir.

Aquí tengo un retrato del tal Santullano, ilustre Director de la Compañía. Un tío con cabeza, sabe usted, que supo hacer mucho por La Estrella y evitar que se estrellase.

La verdad es que en aquellos tiempos había una gran cantidad de Sociedades de Seguros y aseguraban lo habido y por haber; si se descuida, hasta los pelos de la naríz. La competencia era muy dura.

Bueno, Lorenzo castiga y no apetece ponerse a hablar de polizas y esas cosas que se traen los agentes de seguros.

Si tiene usted ganas de Madrid, venga conmigo al más profundo; el que está lleno de tabernas, pequeños comercios y fauna autóctona.

Mientras hablamos de este edificio de conde de Peñalver,17 iremos dando un paseo por la escasa sombra hasta 'La Fuentecilla', y allí le invitaré a un chico de Horchata de Chufa.

Desde la Plaza Mayor bajaremos por la calle de Toledo hasta la de Calatrava, y unos pasos más abajo daremos con la calle de Arganzuela; allí está la famosa Fuentecilla.
La zona ha cambiado un poco desde la fecha en que se hizo esta fotografía, a principios del Siglo XX. ¡No se asuste!

'La Fuentecilla del león' - Calle de Toledo y entrada de la calle Arganzuela.

Como le iba contando, el edificio 'La Estrella' estaba destinado a viviendas de alquiler y comercios. Era amplio y de apetecible comodidad, ya que en cada planta había tan sólo dos viviendas y los locales y sótanos eran de gran amplitud. Además cumplía con las normas más modernas de higiene y seguridad.

El exterior es todo de cantería natural, y si se fija usted bien, no existe ninguna clase de cerrajería en la fachada, muy rica en artesonado, por cierto. Las cariátides que sostienen los cuerpos de miradores son obra de D. Manuel Castaños, y el grupo escultórico es obra de los laureados artístas D. Miguel y Luciano Oslé.

El artífice de esta obra de arte de la arquitectura es D. G. Pedro Mathet, arquitecto de gran fama en Madrid y autor en 1909 del edificio de la Compañía Colonial, que está en la calle Mayor número 16, y al que le recomiendo hacer una visita.

Hubo varios comercios en este número 17 de conde de Peñalver, y entre ellos, el de más postín fue la Joyería Brooking, fundada por un inglés llamado Charles Brooking.
A su inauguración asistió la Reina María Eugenia, quien le otorgó el título de proveedora de la Real Casa el 27 de abril de 1926. Ya sabe usted, a los reyes les gustan mucho los 'abalorios'.


El Mister Brooking aquel estaba en todas. Conocido era el Premio 'Copa Brooking' de los Campeonatos de Polo del Club de la Puerta de Hierro.
Pero ya le hablaré en otra ocasión de este señor y su joyería; por el momento vamos a deleitarnos con la amable atención de la horchatera y el frecor de la horchata.

Primer edificio de 
Seguros la Estrella. 1916-1919




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Proyecto: Mathet Rodríguez, Jerónimo Pedro
Reformas posteriores: Gómez Abad, Ricardo
Año de construcción: 1916 - 1919
Descripción: monumentamadrid (Ref. 02334)

20 jun. 2010

Viviendas para Luis de Ocharán Mazas. Edificio Grassy

Viviendas de Luis de Ocharán o edificio Grassy


GEDEÓN:
-Aquí está lo prometido, amigo mío; las viviendas de Luis de Ocharán Mazas. Una casa espectacular que da la bienvenida al paseante que se dirige al centro por Gran Vía.
Quizá usted conozca este edificio por el nombre de Casa Grassy, la relojería, pero eso forma parte de la historia más reciente.

Ahí tiene el principio de todo; si parecen visibles los trazos de Sallaberry de aquel primer boceto que mostraba cómo quedaría la Avenida B una vez finalizada.

Vea que contraste con el edificio de 'La unión y el Fénix', que es de estilo afrancesado, en contrapunto con éste, que es más españolista y plateresco. Observe que bien resuelto el problema de la calle de Caballero de Gracia. 

Permitame que, antes de contar más cosas de este singular edificio, le hable un poco de su propietario.

D. Luis de Ocharán Mazas, un filántropo en Gran Vía

Luis de Ocharán. Fot. KAULAK, 1907
GEDEÓN: -¿Recuerda cuando hablamos del fotógrafo Alfonso? Bien; pues este señor Ocharán fue un gran aficionado a la fotografía desde los comienzos del arte de Daguerre.
La calidad de su trabajo le llevó a estar entre los primeros puestos de España y adquirió notable fama más allá de nuestra frontera.
Su arte cruzó los mares y fue admirado por el mundo entero.

Sin embargo Ocharán, hombre modesto, trabajador y enemigo de la notoriedad, no hacía alarde de sus artes -que eran muchas- y el reconocimiento de la sociedad madrileña le llegó sin que por ello tuviese que pertenecer a las notables Peñas de Madrid.

Un caso muy particular el de este don Luis, que se metió al mundo en el bolsillo gracias a su imaginación portentosa y un temperamento nervioso y activo que desarrollaba no sólo en este arte sino en otros, como la música, la pintura y la literatura.

Oriundo de Castro Urdiales, llegó a tener allí un suntuoso palacio que llamó 'Toki-Eder' (hermoso paraje) e inmortalizó a sus vecinos castrenses en la novela titulada 'Marichu'. Un tocho de 1.414 páginas, dividido en tres gruesos tomos, que a nadie asustó por su volumen y a todos les supo a poco.

Más tarde escribirá otra novela, 'LOLA', que no estaba recomendada para las señoritas solteras por tratar del adulterio:

Anuncio aparecido en 'La Acción', el 11 de junio de 1920

Pero, cuidado, que este artista no vivía sólo de su arte; su nombre figuraba en los Consejos de administración de empresas como la Compañía constructora del Metropolitano de Madrid, Banco de Vizcaya, Banco Naviero Minero, y otras tantas empresas en las que figuraba como Presidente desde finales del siglo XIX.

 


Mire, estas fotos no son muy buenas... ¡porque no las hizo Ocharán, jejeje!, pero quiero que vea el 'casoplón' del susodicho en Castro Urdiales, que era obra del arquitecto Eladio Laredo Carranza, el mismo que diseñó este de Madrid.




La novela 'Marichu' se publicó en Madrid en 1916, año en que comenzarán las obras de construcción del edificio que hoy tratamos.


Le he traído unos ejemplares de revistas que hablan del famoso señor Ocharán Mazas. Si le parece bien, les puede ir echando un ojo mientras me abrillanto los botines en una de esas básculas automáticas inventadas por los berlineses en 1907.

El mecanismo era muy simple; con depositar una moneda de 10 céntimos y colocar primero un pie y después el otro en la abertura sobre la base, las brochas y los cepillos giratorios dejan lustrosos el calzado en cuestión de minutos.













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Viviendas de Luis Ocharán Mazas



Proyecto: Eladio Laredo Carranza
Reformas posteriores: José Carlos Laredo Serrán - Manuel Ambrós Escanellas
Año de construcción: 1916 - 1917
Descripción: monumentamadrid (Ref. 02357)

Planos

























14 jun. 2010

Viviendas de Seguros La Estrella, centro neurálgico de la belleza

El artículo de hoy, además de formar parte del homenaje preparado para el centenario de la Gran Vía, está dedicado a las bellezas madrileñas de otros tiempos -mejorando lo presente-, a su elegancia y porte, que tuvo que ser apteósico en aquellos años locos de nuestra vía.

De regreso de sus vacaciones en Cercedilla, Gedeón continúa relatando la historia de los edificios de la Gran Vía. De momento hemos visitado el edificio de la Gran Peña, el Casino del Ejército, las casas del conde de Artaza y las de Giralt Laporta.

Nuestro protagonista nos lleva hoy hasta uno de los edificios de la Compañía de Seguros 'La Estrella', ubicada en el número 7 de la Avenida de conde de Peñalver, dedicado a viviendas de alquiler.

Viviendas de alquiler de Seguros 'La Estrella'
Ficha Técnica - Vídeo




Son tres los edificios de Seguros La Estrella que conviven en la Gran Vía, siendo éste el último construido e inaugurado el 10 de octubre de 1922.

Su solar había sido en otros tiempos el Palacio de Masserano (embajador de Carlos III en Londres y París), y lugar donde pasará su infancia Victor Hugo en tiempos de Pepe Botella (José I Bonaparte).
Posteriormente se trasladó allí la 'fonda de Genyeis', frecuentada por Larra, y en la que Rossini compuso la primera versión de su Stabat Mater, estrenado en la desaparecida iglesia de San Felipe el Real el Viernes Santo de 1832.

Según Pedro de Répide, el mismo edificio también fue sede desde su fundación y durante mucho tiempo del Heraldo de Madrid, acogiendo después un teatrillo para aficionados llamado Salón Zorrilla, que permaneció casi hasta su derribo para construír la Gran Vía.  

Comenzamos el relato.

GEDEÓN: -Que bien lo he pasado en el hotelito de Cercedilla, amigo mío. Como era de esperar, el cuarenta de mayo se presentó cuando estaba entrando en Madrid por Villalba.
Me he quedado con las ganas de ver el pregón de la verbena de San Antonio, que para eso llegué, pero mi cuerpo ya no está para tantas humedades.
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Le prometí que a mi regreso hablaríamos de la casa de Ocharán, más conocida como edificio Grassy, sin embargo, como aún estoy hipnotizado por la belleza de mi querida 'Preciosilla', voy a hablarle de las hermosuras que transitaban por Gran Vía.

Debo aclarar que lo del hipnotismo nada tiene que ver con el perfume que utiliza mi dama; fragancia muy sugerente que embriaga, pero no droga más que sus ojos.

Cocaína en Flor se llama este elixir, primera capa de cebolla de las tantas que las féminas ponen sobre su cuerpo, y que en su momento perfumó esta Gran Vía produciendo no pocas tortícolis en los caballeros.

¿Recuerda la visita que hicimos al bar PIDOUX?
Bien, pues hacia allí vamos ahora, al antiguo número 7 de conde de Peñalver, para ver un desfile de señoras y señoritas.

Como pudo comprobar, cuando hablamos con mi amigo Perico, la clientela femenina del PIDOUX era de gran belleza, pero no es ahí donde vamos sino a dos espacios del edificio donde habita la elegancia y el coqueteo.

Conocerá las famosa Casa Lacoma y el Consultorio de belleza Vasconcel.



Margarita Lacoma era una gran modelista madrileña, muy vinculada a los armarios de las damas distinguidas, y una mujer emprendedora que de una humilde tienda pasó a tener una Sociedad Anónima de fuerte capital que basaba su éxito en la creación de modelos elegantes, originales y económicos.

Inauguró sus Salones de moda en la Gran Vía en el año 1925. Aquí tengo la revista que da cuenta de aquel acontecimiento (puedes ver la revista pinchando aquí)

Margarita Lacoma, fundadora de Casa Lacoma, en una fotografía de 1934
Nada tenían que envidiar sus diseños a los parisinos, por eso se decía que después de las parisienses la mujer española era la que mejor vestía, la más distinguida y la de de mejor gusto y aire señorial. En pocas palabras, ¡la mujer española sabía llevar los vestidos! (ver revista 'Crónica' del 23 de octubre de 1932)

Amasó fortunas la modistilla; tal es así que en 1929 se construía para ella un hotelito tipo francés en la Ciudad-Jardín Metropolitana a cargo del famoso contratista Mariano Cernuda, conocido por sus trabajos en edificios de la Gran Vía, el frontón Jai-Alai, y otros tantos, encargados por arquitectos de la talla de Otamendi, Mendoza Ussía, Arzadún, Zuazo, Rubio, Aragón, Lorite y otros.

¡Jesús!
Parece que se ha pillado usted un buen catarro con estos cambios de temperatura. 
Tenga, oiga; tome una pastilla ASPAIME, que son muy buenas para la tos. 
La caja cuesta una peseta, y en las principales farmacias le regalan una de muestra por la compra.
Siempre llevo una cajita en el bolsillo por si me viene la carraspera.

Bueno, amigo mío, ya llegamos.
Vamos a recorrer la Casa Lacoma S. A. y verá que féminas más bonitas conocemos; sean clientas o modistillas, la belleza de la mujer madrileña no hace distinciones ni se mide por alcurnia.

Lacoma organizaba desfiles muy sonados en la Villa y Corte; algunos en sus salones y otros en hoteles como el Ritz o el Palace. Además tenía un programa de radio, como lo tuvo también Chicote.



¿Qué le ha parecido? Interesantes señoras, ¿verdad?
Pues ahora verá usted unas cuantas señoritas que cuidan su cutis con los productos Vasconcel, de D. Roberto Chauveau Vasconcel y familia, que tenían la tienda en la calle Peligros número 10 antes de trasladarse a la de conde de Peñalver.


Muchos más eran los productos de belleza de los consultorios de belleza Vasconcel; aquí tiene algunos:



Don Roberto era artista y a él se deben las ilustraciones de muchas publicidades de sus productos; era un buen escultor, aunque para muchos era un alquimista y para las féminas "un  profesor de belleza".
Tenga en cuenta que al Consultorio de belleza Vasconcel venían las 'misses' que se preparaban para el gran certamen de belleza de España y de Europa.




Mi amigo Perico Chicote aprovechaba las oportunidades para organizar cocktails en el consultorio cuando venían las misses -recuerde que el PIDOUX estaba en la planta baja-, de hecho muy famoso era su cocktail  'Vasconcel', creado en 1934.


En las fotos que verá ahora aparecen 'misses' de los años 30 y una profesional del maquillaje y el cuidado del cutis, la señorita Emilia Vasconcel.



Viviendas de alquiler de Seguros La Estrella




Proyecto: Jerónimo Pedro Mathet Rodríguez (1919 - 1922)
Reformas posteriores: Fernando Otero Carrasco y Francisco Merino García (1990 - 1995) - Emilio Gamir Casares (2001)
Año de construcción: 1919 - 1922
Detalle: Actualmente el edificio está destinado a oficinas de la Consejería de Educación de la CAM.
Descripción: monumentamadrid (Ref. 02280)
 
Planos