29 abr. 2010

Automóviles por la Gran Vía - Primera parte

Antes de centrarnos en esta primera parte de 'Automóviles por la Gran Vía', haremos una pequeña introducción.
En general, la circulación de transportes por Madrid era copiosa y variada. Tranvías, carros, coches a caballo y los vetustos automóviles de finales del Siglo XIX atravesaban las calles madrileñas entre una maraña de peatones.
Las películas de la época muestran un verdadero caos de circulación que se masificará aún más con la llegada del Siglo XX y los nuevos y elegantes automóviles.

Será el conde de Peñalver quien comience a eliminar los carros que traían la carne desde el matadero y los remplazará por enormes y pesados camiones. En 1908 también dotará al cuerpo de bomberos de coches para el transporte de personal.


Y hablando de camiones, los había muy feos, como el Camión ligero Peugeot del Batallón de Carabineros nº 3. La fotografía es del año 1902.


En nuestro apartado 'Sociedad' dimos cuenta del viaje desde Madrid hasta Toledo realizado por la familia real y la aristocracia en 1905. Toda una odisea que podéis ver en este enlace.

Como siempre, la picaresca madrileña, hacía chistes de cualquier cosa. Los coches y la aristocracia no quedaban impunes. Así lo reflejaba el humor y la pluma de Marín y Benavente en la revista Madrid Cómico de 1898.




Si es que esto de los coches daba para mucho. Hasta para celebrar la boda de Alfonso XIII se formó un festival de automóviles en el Pardo.



El 4 de mayo de 1907 se celebró en el Palacio de Bellas Artes de Madrid la Exposición Internacional de Automóviles. Asistió a la inauguración el Rey y la alta sociedad. En su discurso, el conde de Peñalver votó por "el progreso de España en esta industria".


La revista ilustrada 'Gran Vida' nos muestra detalles de aquella exposición en la que intervinieron las marcas de coches más famosas y empresas relacionadas con el sector. (ver contenido)

Los periódicos y revistas anteriores a 1910, año de inicio de las obras de la Gran Vía, muestran los modelos de automóviles que anunciaban las concesionarias.






En una Gran Vía recién estrenada, y elegante, fueron apareciendo los Salones de exposición de las grandes marcas de automóviles que muy pronto comenzaron a formar parte del paisaje urbano de Madrid.
El desarrollo del automovilismo en España iba creciendo, por eso nos queda mucho que contar.


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26 abr. 2010

La iluminación de la Gran Vía

En el ‘Pliego de condiciones facultativas y económico-administrativas’ para la realización de las obras de reforma de la prolongación de la calle de Preciados y enlace de la Plaza del Callao con la calle Alcalá, se describe el tipo de alumbrado que tendría la vía en toda su longitud.

En la sección Facultativas, del Capítulo Primero, dice:


En 1915 aún no se había provisto de alumbrado público al primer tramo de la Gran Vía. Las diferencias entre la Empresa concesionaria de las obras y las Compañías de Gas y Electricidad, razonables en cierta medida por el tiempo transcurrido desde la aprobación del proyecto, y las circunstancia de la nueva contrata del alumbrado público, ocurrida con posterioridad, crearon ciertas divergencias de interpretación.

Tal era la gravedad del hecho que, en la sesión del Ayuntamiento del día 22 de octubre de 1915, ante la urgencia y prioridad del servicio público, resolvió de forma radical y dispuso requerimiento a la Empresa concesionaria y a las Compañías de Gas y Electricidad, para proceder, en un plazo perentorio, a la instalación de esos servicios.

En definitiva, muchas farolas y muy bonitas, pero sólo para dar sombra.

La iluminación de la Gran Vía
El dibujo realizado por los arquitectos Sallaberry y Octavio en 1901 es quizá la única referencia existente que muestra el diseño de las farolas.


En el libro 'La Gran Vía, Historia de una calle', de José del Corral (ISBN: 8477371148), refiriéndose al dibujo de Sallaberry y Octavio, dice:

<< Estaban constituídas por unas gradas circulares que sostienen un cuerpo octogonal, del que surge otro de cuatro lados más cortos y muy adornados. Entre los salientes figura el escudo de Madrid, colocado en la base de una columna adornada de perlas y de fuste estriado y dividida por anillos en resalto.La parte alta se adorna con cuatro cabezas de león, y bajo ellas salen doce globos de luz colocados a dos alturas. El capitel de la columna está formado por largos acantos, y sobre ellos, equinos con adornos, y queda remontado por un cuerpo en forma de tronco de cono invertido, sostenido por hierros y rematado por piña achatada. >>

Las fotografías muestran el alumbrado público de la Gran Vía en sus diferentes tramos y en épocas distintas.


1920


1927



1931



1932



1934


1935


1950



1984



Como decíamos en uno de nuestros artículos, la Gran Vía se había quedado estrecha casi antes de comenzarse a construir.

El boulevard y los árboles sólo fueron un proyecto. Las farolas allí estaban, lo mismo que aquel mausoleo de la Red de San Luis, pero todo tuvo que desaparecer para, si no ensanchar, dar más espacio a la circulación.



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