12 feb 2010

Rumores de paralización de las obras

Nicolás de Peñalver Zamora, conde de Peñalver (1907–1909), Alberto Aguilera y Velasco (1909–1910), José Francos Rodríguez (1910–1912 y 1917-1918), Joaquín Ruiz Jiménez (1912–1913), Eduardo Vincenti (1913–1913), Luis Marichalar y Monreal, vizconde de Eza (1913–1914), Carlos Prats y Rodríguez de Llano (1914–1915), José del Prado Palacio (1915–1915), Joaquín Ruiz Jiménez (1915–1916), Martín Rosales Martel, duque de Almodóvar del Valle (1916–1917), Luis Silvela Casado (1917–1917) fueron los Alcaldes de Madrid comprometidos en la construcción de la Gran Vía. Más comprometidos unos que otros, lo cierto es que sus mandatos estuvieron ligados a los pormenores de las obras.



A Carlos Prats y José del Prado les tocó hacer frente a los rumores que pregonaba la gente y la prensa sobre la posible paralización del proyecto Gran Vía.
Fue en 1915, y así quedó reflejado en las noticias de la prensa.


 
(Publicado en 'El Globo', el 17 de abril de 1915) 

El 22 de octubre de aquel año el Ayuntamiento envió a la prensa una nota muy interesante que ponemos a vuestra disposición.
En ella se hace referencia a los inconvenientes surgidos entre la empresa concesionaria y las Compañías de gas y electricidad que ralentizaron el fin de obra del primer tramo o fase de la Avenida B y por consiguiente paralizaron la entrega de la misma y el anticipo necesario para la ejecución del segundo tramo.

 
(Publicado en "La Construcción Moderna", 30 de octubre de 1915.)

Días antes, el 18 de octubre, era la empresa concesionaria la que enviaba una carta al director del periódico EL IMPARCIAL en descargo por las obligaciones no cumplidas que se le imputaban.

  
  
  
  
  
 

El periódico 'El Norte de Madrid' del 5 de septiembre de 1915 habla del asunto tratado en el Ayuntamiento sobre los tranvías que pasan por la Red de San Luis y que se verían afectados por las obras de la Gran Vía. (ver artículo del periódico)


 

Obras, Tranvías y San Luis
Hoy nos quejamos porque la ciudad está siempre de obras, y eso que la tecnología actual ayuda a que sea llevadero el sufrimiento y la incomodidad que conllevan.
Imaginaros lo que debía suponer para la urbe del Madrid de principios del siglo XX soportar aquello.

Madrid Cómico publicó en 1910 este chiste, sátira de lo que se avecinaba:

Demoliciones aparte, el tranvía de Madrid era orgullo de la ciudad. Primero de tracción a sangre, luego movidos por electricidad, aquel transporte público estaba en pleno apojeo ofreciendo una amplia red de comunicación entre los barrios de la prometedora Madrid más cosmopolita.

En el Plano Guía de Madrid de 1909 se incluye el recorrido de las líneas existentes. (ver plano)

La Red de San Luis estaba incluida en el primer tramo de la Gran Vía o Avenida B, siendo necesaria su finalización para poder iniciar el segundo tramo de las obras.
La acometida en este punto implicaba interrumpir por un plazo superior a diez meses la circulación de viandantes, tranvías y demás vehículos.
Visto el lento progreso de la reforma, aquellos diez meses podrían triplicarse, más teniendo en cuenta la complegidad que representaban los 0,85 mts. que había que rebajar la pendiente de la calle Montera.
Los 16 cables de luz y las 4 cañerías de gas que entraban por las Calles Hortaleza, Fuencarral, Montera y Caballero de Gracia, más la bóveda por donde venían las tuberías del Canal de Isabel II quedarían a flor de tierra.
Complicado para la época, verdad? Sin embargo los inconvenientes técnicos fueron resueltos.

El tema tuvo que ser muy complicado; hay que tener en cuenta que ésta no era la única obra que se estaba ejecutando en Madrid. El Parque del Oeste, el Matadero, la canalización del Manzanares y otros tantos, sumados a la Guerra del Rif, debieron agotar los recursos humanos y económicos del Ayuntamiento, del Gobierno, de los inversores y todo Cristo.

Nuevos edificios engalanan la Avenida B o de Conde de Peñalver

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10 feb 2010

Noticias y detalles sobre las obras - Gran Vía - Primera fase

Noticias y detalles sobre las obras de reforma - Primera fase
Hemos recuperado algunas noticias de los periódicos de la época que nos ilustran, a modo de relato cronológico, el avance de las obras.


 
Aparecido en "La Correspondencia de España" - Madrid, 10 de marzo de 1911


"El Imparcial" - Madrid, 18 de julio de 1911.
Se habla en esta noticia de las obras de demolición de la iglesia de las Niñas de Leganés, así como las de la calle del Clavel y Caballero de Gracia.

 
 


"Heraldo de Madrid" - Madrid, 20 de mayo de 1911.
Esta noticia, titulada 'La vida municipal', trata de las actividades municipales siendo la de ese día la siguiente Sesión Ordinaria:

"Se abrió a las diez y media, bajo la presidencia del Sr. Francos Rodríguez.
Aprobado el acta, se da cuenta de los asuntos al despacho de oficio, uno de los cuales se refiere a la designación de concejales para cubrir vacantes de Comisiones.
Quedó facultado el alcalde para la designación."

Tratados varios asuntos, una de las ordenes del día propuesta por el Sr. Aguilera y Arjona hace referencia a actividades cuestionables sobre la 'Empresa de la Gran Vía'.
Esta es la noticia:


Las obras en marcha
No es hasta 1914 que las obras, lentas hasta entonces, comenzarán su franca y normal ejecución.
El Ayuntamiento hará el abono de la única finca que en el trozo primero quedaba por expropiar. Se trataba del Hotel de Roma.
La empresa concesionaria comenzará los trabajos preparativos de pavimentación de aquel, dándole la rasante con la que debe quedar y así poder echar la capa de hormigón sobre la que irá el adoquinado.

La rasante
La Avenida B, que es como debemos llamar por el momento a este tramo, quedaba 0,40 mts. más elevada en su encuentro con la calle de las Torres. Esto supuso la obligación de levantar dicha calle, el principio de la de Caballero de Gracia y la acera de la iglesia de San José, verificando la unión de la rasante con la calle de Alcalá frente a la entrada del Teatro Apolo.

Alcantarillado
Antes de permitir la construcción de edificios sobre Gran Vía, el Ayuntamiento obligó a la empresa concesionaria a terminar las obras de alcantarillado del primer tramo.

La ilustración muestra el perfil de doble piso que corresponde a la alcantarilla de la Gran Vía en el tramo comprendido entre la calle Hortaleza y Alcalá, que se prolongará por la red de San Luis a las otras secciones.
Por allí circularán en el primer piso cables y tuberías para los servicios de gas, agua y electricidad. Por el piso bajo pasarán las aguas.

En un primer momento se pensó en construirlas de hormigón monolítico o de cemento armado, pero se desistió de ello ante las dificultades que hubiera supuesto la rotura de la bóveda para nuevas acometidas. Se utilizó entonces ladrillo con mortero hidráutico y capa protectora de hormigón.
El coste medio aproximado del metro de galería era de 500 pesetas.

Todo esto también formaba parte de las obras, no sólo el aspecto bonito que hoy muestra, por eso decimos que se trataba de un proyecto monumental en el que se aplicaron los métodos de construcción más modernos. Debemos tener en cuenta el tema del alumbrado público, los servicios de transporte urbano, etc.
Además, y sobre la marcha, se iban realizando los concursos para la construcción de los edificios, tema que trataremos con detenimiento por formar parte del paisaje actual de la Gran Vía.


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7 feb 2010

Construcción de la Gran Vía - Primera Fase

En nuestro anterior artículo ilustrábamos el momento de inauguración de las obras de reforma.
Aquello fue el comienzo de un cambio radical en la geografía urbana de Madrid y un adelanto para la ciudad que se iría viendo paulatinamente a lo largo de los años.


Primera Fase - Avenida B o Calle del Conde de Peñalver
En verdad el nombre de Gran Vía, tan mencionado por el pueblo desde finales del siglo XIX, no era tal. El primer tramo de construcción de esta arteria se denominó Avenida B o Calle del Conde de Peñalver.

La primera fase constituía el derribo de varias manzanas desde Alcalá hasta la red de San Luis, entre las calles de Caballero de Gracia y de la Reina.

Recomendamos la lectura del libro "La Gran Vía - Historia de una calle", de José del Corral (Sílex ediciones, 2002 - I.S.B.N.: 84-7737-114-8), donde se hace una descripción detallada de las manzanas desaparecidas y los edificios que en ellas estaban.

La fecha de inicio ya la conocemos, y es motivo de celebración en 2010, fue el 4 de abril de 1910, considerando su finalización entre los años 1915 y 1917.
El comienzo de la Primera Guerra Mundial tuvo mucho que ver en el retraso y falta de inversión que afectaron a la reforma.

Avenida B o Calle del Conde de Peñalver
La verdad es que según la denominación del proyecto, la Gran Vía se inauguró al revés, es decir que se comenzó por donde debía finalizarse.

Así quedó escrita la descripción  del trazado de la vía general en el Art. primero del Pliego de condiciones:

"Colocados en la desembocadura de la calle de Eguiluz a la Plaza de San Marcial y midiendo 1,60 metros, a partir de la esquina correspondiente a la última casa de los números impares en la citada calle, se obtendrá un punto, que es el que se ha tomado como de partida de la nueva vía, cuya dirección forma un ángulo de 140,30 con la línea N. S. 
Esta vía mide una longitud de 534,30, con un ancho de 25 metros, y termina en la nueva Plaza del Callao, la cual toma la forma de un cuadrilátero sensiblemente rectangular de 48 metros de ancho medio por 105 de longitud.
Esta plaza se une a la llamada red de San Luis por medio de un boulevard de 35 metros de latitud y 408,60 de largo, cuyo eje, prolongado hasta su encuentro con el de la vía primeramente descripta, forma un ángulo de 145,280, conservando esta dirección hasta enlazar con la calle de San Miguel.
La alineación de ésta, que tiene un ancho de 25 metros y 373,10 de longitud, es en su primer trozo ligeramente curva (Rº de 500 metros), y el resto sigue en línea recta hasta su encuentro con la calle de Alcalá, donde termina la vía general, que mide en junto 1.316,30 metros."

A continuación ofrecemos una comparativa de los cambios que afectaron a las manzanas del primer tramo de la reforma. El plano de 1909 se corresponde con el de 1762, lo que indica el estado en que se encontraban las edificaciones y calles de la zona.

Plano del proyecto de la primera fase - Avenida B

 
Zona afectada por la remodelación sobre un plano de 1909


 
Manzanas del nuevo proyecto sobre el plano de 1909

Los cambios de la reforma sobre un plano actual

Visto así, el gran proyecto sanearía esa zona del centro. Pero, qué sucedía con las personas que allí vivían?
Los pliegos de condiciones hacían referencia a las expropiaciones, lo que tuvo que causar más que un inconveniente.
En la revista "La Construcción Moderna" del 30 de abril de 1910 se transcribe la Real Orden del 27 de marzo, que dice:

 
  
 

Esta resolución venía dada por la reclamación de derechos efectuada por vecinos de 39 fincas afectadas por el proyecto.


En el apartado 'Historia Urbana de Madrid' hacemos referencia a calles desaparecidas, sin duda esto tuvo que afectar a los comercios y vecinos.

Pliegos de condiciones facultativas y económico-administrativas
Llegados a este punto, consideramos de gran interés la lectura de algunos fragmentos de las condiciones establecidas para la realización de las obras, firmados por el Ayuntamiento el 19 de febrero de 1910.




2 feb 2010

Un Proyecto consolidado

Un Proyecto de risa!

Como hemos visto, muchos fueron los inconvenientes hasta consolidar el proyecto. Antes de entrar en más detalles históricos, queremos ofreceros unas viñetas aparecidas en la revista Madrid Cómico del sábado 9 de abril de 1910.
El arte y el plumín del dibujante Montagud refleja con maestría y sarcasmo los acontecimientos de aquel día en que comenzó el derribo de los primeros edificios.

Los personajes ya son conocidos; los hemos mencionado en anteriores artículos y, a pesar de su buen hacer para que el proyecto llegase a buen fin, no quedaron ajenos a la crítica de la época.

Pues aquí van aquellas viñetas que riman, bajo el título: "¡Por fín hacen la Gran Vía! ¡¡Señores, quién lo diría!!"



 

La referencia que se hace al hundimiento de la Plaza de Oriente tiene que ver con un hecho acontecido la mañana del 26 de marzo de 1910, cuando se procedía al relevo de los centinelas a caballo de las garitas de la puerta del Príncipe. El derrumbe del pavimento dejó a la vista un hueco que media unos 5 metros de longitud por 6 de ancho. (ver foto)

 

Podrán ver más adelante las fotografías que muestran los comienzos de demolición de la casa del párroco de San José y el discurso.

 

  

Notas de humor que hoy forman parte de la historia de esta Gran Vía. Hay muchas más, y muy graciosas, que seguiremos publicando.

Bromas aparte, la realización de la prolongación de la calle Preciados significó un gran avance para Madrid. Numerosos fueron los ensanches y reformas desde mediados del siglo XIX, muchos se siguen realizando en la ciudad de hoy con el mismo propósito que tuvieron aquellos visionarios, convertir Madrid en una ciudad cosmopolita. 

Entre los tantos proyectos cabe mencionar uno que tiene que ver con el río Manzanares, hoy de actualidad por las obras de mejora que se efectúan en el proyecto Madrid Río.
Se trata del Proyecto de Canalización del río Manzanares, de P. W. y C. S. Meck, de Londres cuya noticia aparece en la revista 'Actualidades' del 14 de abril de 1910.

  
 
De aquel enseñamos sólo las fotos por ser de fechas cercanas a la inauguración de las obras del proyecto que nos ocupa.

Un Proyecto consolidado
El proyecto queda consolidado con el regio acto celebrado el lunes 4 de abril de 1910.
Un día antes se recoge la siguiente noticia en la "Correspondencia de España":

"Estuvo en Palacio el alcalde de Madrid, señor Francos Rodríguez, a invitar a SS. MM. a la inauguración de las obras de la Gran Vía, que se verificará el lunes 4, a las once de la mañana.
Pronunciará un breve discurso apropiado al acto el alcalde de Madrid, le contestará el Presidente del Consejo de Ministros y S. M. el Rey, con una piqueta de plata, iniciará el derribo de la casa del cura de San José".

Todo está preparado para el inicio del gran "Proyecto de reforma de la prolongación de la calle Preciados y enlace de la Plaza del Callao con la calle de Alcalá".
Será realizado en tres etapas por su complejidad técnica, debiendo transcurrir casi medio siglo para conseguir el trazado que hoy ofrece.

Así decía un chiste de la época:

- ¿Se va usted de Madrid sin aguardar a que terminen las obras de la gran Vía?. -
- No tengo más remedio. Pero ya mandaré a mis biznietos. -

4 de abril de 1910
Ese día el pueblo madrileño estuvo atento a cada uno de los ceremoniosos movimientos que eran secundados por los acordes de la Banda Municipal.
La fiesta eclesiástica de la Encarnación se trasladó aquel año al lunes, por tanto el 4 de abril era doblemente festivo.
Multitud de personalidades se agolparon en aquella calle de San Miguel que más tarde desaparecería entre escombros y polvo.


El Rey acudió al evento acompañado de su familia, que se instaló en un pomposo palco preparado para disfrutar del espectáculo.

 
Estaban presentes en el acto el Jefe del Gobierno, Sr. Canalejas, que pronunció un elocuente discurso.
En calidad de alcaldes estaban el de ese momento, Sr. Francos Rodríguez, y los anteriores Alberto Aguilera y Conde de Peñalver. 
Autoridades municipales, politicos de la época e innumerables de esos que se arriman para salir en la foto.

Según la revista semanal ilustrada "La Lectura Dominical" ocurrió que "Los concejales republicanos cometieron la incalificable grosería de no levantarse de sus asientos al llegar el Rey y la familia Real". Como decía aquel, ¡el que se pica ajos come!.

Finalizados los discursos y al ritmo de solemnes marchas, S. M. el Rey se acercó a una pequeña tribuna situada en el muro de la 'casa del cura', que así se llamaba a la del párroco de San José, y con piqueta de plata en mano (según algunos periodistas, de 'oro y plata'), dio el primer piquetazo.


No podía faltar el chistecito del momento:
- ¿Sabe usted lo que hay? -
- No -
- ¡Pues hombre, es muy grave! ¡Que el Rey hinca el pico! -

A continuación la Banda Municipal hizo sonar los acordes de la marcha 2 de Mayo mientras aparecían por el tejado de la casa del cura los obreros que comenzarían a demolerla.

 
Según los relatos, momento de gran emoción fue la firma por parte de SS. MM. del Acta inaugural de las obras de derribo.



Finalizados los actos, que no los golpes de pico, el Rey recibió de manos del concesionario de las obras, Mr. Martin Albert Silver, y su representante, Sr. Bielsa, la piqueta con la que el monarca había inaugurado el derribo.


También recibió un regalo el Conde de Peñalver por su defensa incondicional a este proyecto.

Antes de continuar con nuestro siguiente artículo, acabaremos como empezamos, con un chiste gráfico, que los hubo a montones y en todas las publicaciones madrileñas.

El chiste, aparecido en la mítica revista Gedeón del 10 de abril de 1910, hace referencia al discurso que pronunció Canalejas.

Canalejas: - "... lo he dicho muchas veces, y ahora lo vuelvo a repetir, este no es un Gobierno de palabras sino de obras" -
Gedeón: (Al paño) - ¡Eso es aprovechar la oportunidad! ¿Se referirá a la Gran Vía? -

29 ene 2010

El gran momento. Firma de la escritura de la Gran Vía

El mentado senador D. Rafael Picavea, que vemos en la foto,  perdió sus derechos de conseción al no llegar a depositar en tiempo y forma la fianza exigida.

Aquello que pareciá el final de un largo proceso volvía a ser un concurso desierto, con esperanzas e ilusiones perdidas, y motivo de crítica social y chascarrillos periodisticos.

Muchas gestiones se hicieron para adjudicar las obras, hasta que en agosto de 1909 el conde de Peñalver, gran promotor del proyecto, decidió que si no se conseguía un resultado favorable en el concurso las obras se realizarían por la Administración.
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13 de noviembre de 1909
Estando ya D. José Francos Rodríguez en su cargo de Alcalde se verificó el concurso, siendo el adjudicatario D. Martin Albert Silver, quien presentó la fianza de 500.000 pesetas el día anterior del vencimiento.
El pliego de condiciones había sido presentado en el Registro Municipal por el propio conde de Peñalver.

Así se relatan los hechos de aquel día en "Madrid Científico":


Posteriormente Albert Silver depositaría la fianza definitiva que ascendía a 1.449.613,83 pesetas. Esto daría paso a la firma de la escritura.

El gran momento
Un sábado distinto a los demás, a las cinco y media de la tarde del 19 de febrero de 1910, con absoluta solemnidad, se firmaba la escritura definitiva para la adjudicación de la Gran Vía.

Al acto asistieron como testigos dos grandes ex alcaldes, el conde de Peñalver y D. Alberto Aguilera, y en representación de la Diputación Provincial estuvieron el presidente, Sr. Pérez Calvo, y los diputados Sres. Castelain, Argente, Martínes Vargas y Ramíres Torné.
También estuvieron los concejales Sres. García Molinas, Buendía, Gurich, Rosón, Corona, Aragón, González Alberdi, Trasserra y otros.

El notario D. Primo Álvarez-Cuenca y Díaz dió lectura a la escritura definitiva, que constaba de 246 folios en papel de peseta.
A continuación se procedió a la firma de la escritura, momento que quedó reflejado en esta fotografía de Goñi, donde aparecen el Sr. Bielsa - representante de la casa Silver - pluma en mano, el Alcalde Francos Rodríguez y los ex alcaldes conde de Peñalver y Alberto Aguilera, entre otros.


El emotivo acto quedó reflejado en los periódicos del día siguiente, donde se reproducen las palabras de agradecimiento de las personalidades más involucradas en este proyecto. Así "La Correspondencia de España" del domingo 20 de febrero de 1910 cuenta en su apartado 'Informaciones de Madrid':

"Al concluir la lectura, y en el momento de firmarla el alcalde, Sr. Francos Rodríguez, con voz ligeramente velada por la emoción, se felicita de que la suerte le haya deparado ser la persona que a nombre del pueblo de Madrid firme esta escritura, base de un futuro engrandecimiento para nuestra capital."

Artículo completo (PDF)

Mientras esto ocurría, el Rey Alfonso XIII andaba por Sevilla participando en el tiro de pichón. 


Las personalidades
Aquí están las personalidades más relevantes que confiaron y lucharon para que el proyecto de la Gran Vía fuese una realidad.
 
 


Desde aquel 19 de febrero de 1910 pasarían unos meses hasta que el 4 de abril comenzaran las obras de demolición.