28 ene. 2010

El Proyecto de prolongación de Preciados o la Gran Vía - Parte III


"Buena está la política"-"Oh, qué noche me espera!"-Mazurca-"Oyes?, que bonito es esto"-Fragmentos de La Verbena de la Paloma

Resulta curioso, y a su vez apasionante, volver a los años previos a la construcción de la Gran Vía por medio de los periódicos y revistas de la época. Es como transmitir información en tiempo real de aquellos acontecimientos pero con la tecnología actual.

El proyecto Ver Oír Leer se nutre del patrimonio de nuestra Hemeroteca Nacional para llegar al lector con la información más precisa, para conocer los detalles que llevaron a proyectar esta querida Gran Vía centenaria.

El precio de los solares
Como en nuestros anteriores artículos, el nombre de Luis S. de los Terreros  vuelve a figurar en este por la importante aportación que realiza sobre el Proyecto de prolongación de la calle Preciados.
Arquitecto y activo colaborador de la revista "La Construcción Moderna", el Sr. de los Terreros nos cuenta:


El estudio "Tipo de cambio y protección. La peseta al margen del Patrón Oro 1883-1931", realizado por Serrano Sanz, Gadea Rivas y Sabaté Sort, de la Universidad de Zaragoza, arroja datos que pueden darnos una idea del valor de la peseta en 1903.

Los comienzos
El tema es que en el Madrid de finales del siglo XIX comenzó a fraguarse este monumental proyecto.

Por Real Orden promulgada el 27 de enero de 1899, se concedió a los autores del estudio, en vista del anteproyecto presentado por el Conde de Romanos, Alcalde en aquel momento, la autorización para que formulasen el definitivo, dándoles un plazo de dos años que luego fue prorrogado.

Tanto el Conde de Romanos como los Alcaldes que le sucederían hicieron todo lo posible porque el proyecto llegase a buen fin. Y así ocurrió, llegando a manos del entonces Alcalde Presidente D. Alberto Aguilera.

El proyecto fue revisado y rectificado por los Sres. Salaberry y Octavio, que explicaron así el nuevo trazado de la Gran Vía:

"Desde la calle de Leganitos se propone la apertura de una calle, en línea recta, con un ancho de 20 metros. Esta calle desemboca en la plaza del Callao, que adquiere en el proyecto las proporciones de una verdadera plaza. Desde este punto hasta la Red de San Luis se proyecta un paseo de 35 metros de ancho, y esta última plaza se une con la calle de Alcalá por medio de otra vía que tiene como la primera, un ancho de 20 metros.
Sanea la zona que atraviesa, puesto que desaparecen la travesía del Desengaño y calles de los Leones, San Jacinto, Perro, Peralta, Altamira, Ceres, Garduña, Parada, Rosal, San Cipriano, Eguiluz, Santa Margarita y travesía del Conservatorio, calles inmundas que no conoce de seguro la mayoría de los madrileños, a pesar de encontrarse casi en el centro de la población."

Las calles perdidas
Quizás algún abuelo más que centenario, de los que con orgullo aún tenemos en Madrid, pudo alguna vez transitar por una de esas calles que mencionan Salaberry y Octavio.
Para los actuales madrileños algunos nombres los descubren ahora, sin la más mínima idea de cómo pudo ser alguna de aquellas encajonadas calles.

Este era el aspecto que tenía la zona antes de comenzar la demolición. El plano puede ampliarse haciendo click sobre él.



Ese entramado de calles aún existente a principios de 1910 tuvo que quedar reflejado en algo más que un plano. Hemos buscado hasta debajo de las piedras para poder ofreceros una visión de aquellas arterias y lo conseguimos.

Pincha sobre el icono de Historias Urbanas de Madrid 



El arquitecto Luis S. de los Terreros apuesta por este proyecto, que lo ve de forma positiva en muchos sentidos, haciendo hincapié en la necesidad de crear fuentes de empleo. Lo manifiesta en un artículo aparecido en "Construcción Moderna" del 15 de enero de 1903:




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